6 mar 2014

El lamento de José de Arimatea, de Leopoldo María Panero (16 de junio de 1948 - 5 de marzo de 2014)


No soporto la voz humana,
mujer, tapa los gritos del
mercado y que no vuelva
a nosotros la memoria del
hijo que nació de tu vientre.

No hay más corona de
espinas que los recuerdos
que se clavan en la carne
y hacen aullar como
aullaban
en el Gólgota los dos ladrones.
Mujer,
no te arrodilles más ante
tu hijo muerto.
                                Bésame en los labios
como nunca hiciste
y olvida el nombre
maldito de
Jesucristo.

      Así arderá tu cuerpo
y del Sabbath quedará
tan sólo una lágrima
y tu aullido.


Fragmento del documental sobre la familia Panero El desencanto


Más poemas de Leopoldo María Panero:
http://www.poesi.as/Leopoldo_Maria_Panero.htm


2 mar 2014

Una sonrisa, un recordatorio a nuestra querida compañera Amaia Altuna


Así era ella: una sonrisa. Sonrisa amable, abierta y acogedora. Sonrisa que prometía una escucha atenta, una complicidad para con su interlocutor y una sintonía incondicional. Eso era lo que se percibía de Amaia, al primer vistazo. Al tiempo, ofrecía su simpatía y su gesto amable y animoso.
Con frecuencia y entre mil temas, surgía el monte con las vivencias que ella había disfrutado. Paseos por el Pirineo, marchas sobre la nieve apoyadas sobre raquetas, excursiones y jornadas sin cuento por trochas y veredas.
¡Cuántas veces me llevó con ella en su evocadora andadura desde la sala del barracón de la UPV!
Luego, una sonrisa de despedida, una cariñosa palmada y un “hasta luego” al entrar en el aula. Ese “hasta luego” que, por desgracia, ya será definitivo.
Muy condensado, este es el imborrable y emocionado recuerdo que me queda de Amaia Altuna.
Hasta siempre.
A.M.
28 febrero de 2014
  
Cuando sepas hallar una sonrisa


Cuando sepas hallar una sonrisa
en la gota sutil que se rezuma
de las porosas piedras, en la bruma,
en el sol, en el ave y en la brisa;

cuando nada a tus ojos quede inerte,
ni informe, ni incoloro, ni lejano,
y penetres la vida y el arcano
del silencio, las sombras y la muerte;

cuando tiendas la vista a los diversos
rumbos del cosmos, y tu esfuerzo propio
sea como potente microscopio
que va hallando invisibles universos;

entonces en las flamas de la hoguera
de un amor infinito y sobrehumano,
como el santo de Asís, dirás hermano
al árbol, al celaje y a la fiera.

Sentirás en la inmensa muchedumbre
de seres y de cosas tu ser mismo;
serás todo pavor con el abismo
y serás todo orgullo con la cumbre.

Sacudirá tu amor el polvo infecto
que macula el blancor de la azucena,
bendecirás las márgenes de arena
y adorarás el vuelo del insecto;

y besarás el garfio del espino
y el sedeño ropaje de las dalias...
Y quitarás piadoso tus sandalias
por no herir a las piedras del camino.



18 feb 2014

Calumniador, calumniado


¿Cómo osas tú, miserable,
reírte del deshonor
que pende sobre cabezas
más honestas que la de vos?

Calumniasteis sin mesura,
criticasteis a todo dios,
no dejasteis nadie libre
en todo vuestro rededor.

¿Y os extraña que ahora mismo,
os devuelvan, con mal humor,
vuestras críticas acerbas
que hirieron siempre a traición?

Muy mala persona fuisteis,
mentiroso, falaz, atroz,
destruisteis cualquier honra,
marchitasteis cualquier flor.

Ahora, te toca pagar
los hechos imaginados
que a su ruina y por tu culpa,
a tantos hombres llevaron.

Con tus acciones devueltas
por tus prójimos heridos,
no pidas misericordia,
esa que tú no has tenido.

Agustín Mañero
18 de noviembre de 2013
Creación inspirada en el aria “La Calunnia é unventicello” (EL BARBERO DE SEVILLA, G. Rossini).

A continuación, puedes escuchar esta aria de la voz de Boris Christoff:




 

14 feb 2014

Obra digitalizada de Mariano José de Larra: ¡Tu amor, o la muerte! (via @BNE_biblioteca)

Gracias a la cuenta de Twitter de la Biblioteca Nacional (@BNE_biblioteca), me ha llegado en enlace a la obra digitalizada de Mariano José de Larra (1809-1837):

Aprovechamos para recordar las entradas sobre Mariano José de Larra en este mismo blog y así rememorar a este gran autor romántico:
Tarjeta de visita de M.J. de Larra. Fuente de la imagen: Foro Xerbar


Os dejo este fragmento de ¡Tu amor, o la muerte! para celebrar el Día de San Valentín...


Clotilde. ¡Qué fin tan desgraciado!

Monvel. ¡Y tan necio! ¡matarse y sin saberse porqué!

Clotilde. A mí me aseguraron que una pasión.

Monvel. ¡Mayor necedad aun!

Clotilde. ¿Qué?

Monvel. ¡Digo que esa es mayor necedad!

Clotilde. ¡Ah! porque no comprendes toda la extensión de ese sacrificio. Tú no serías capaz de matarte por una mujer.

Monvel. ¡En mi vida!

Clotilde. ¡Ni aun por la tuya!

Monvel. Mucho lo sentiría á lo ménos, y ella tambien me parece. Porque al fin yo les pondria un dilema á esos locos... O la mujer á quien quiero ha de sentir mi muerte, y en ese caso soy demasiado galante para darle semejante sentimiento, ó mi muerte ha de serle indiferente, en cuyo caso es preciso ser muy necio para proporcionarla una diversion tan cara.

Clotilde. Todo eso estuviera bien, si él que quiere de veras pudiese razonar.

Monvel. ¿Y porqué no? Por lo mismo que quiero á mi mujer y á mis hijos, me hago otra cuenta muy distinta, y digo para mi: "Mas útil les he de ser viviendo, que despues de muerto; y por lo tanto vivamos." Vamos á ver, á ti, por ejemplo, ¿que te falta? ¿Hay en todo Paris una sola mujer de tu agente de negocios mas feliz que tú? ¿No está siempre á tu disposicion la llave de mi gaveta? No faltas á los teatros, te abonas á la ópera, asistes á los bailes.

Clotilde. No digo que no...

Monvel. Tienes quien te sirva, quien adivine tus pensamientos. Tu marido es tu primer criado. En una palabra, querida mia, ¿no es verdad que no ecertarias á vivir sin mí? Por mí parte te confieso que se llegases á enviudar, lo sentiria aun mas por tí que por mí.

Clotilde. Nunca he dicho que no seas excelente marido...

Monvel. En eso fundo mi vanidad: por lo tanto, no hablemos mas del asunto: mira, para disipar la tristeza, ven á disfrutar de esta hermosa vista, y á respirar el aire fresco del rio.

(Abren el balcon y sale afuera.)


¡Tu amor, o la muerte! = (Deine Liebe oder den Tod!) : comedia en un acto : ein Lustspiel in pag. 8 a 10
Prosa von Larra
Scribe, Eugène (1791-1861) - Libro - 1885


12 feb 2014

30 años sin Julio Cortázar

30 años desde el fallecimiento de Julio Cortázar... y tenemos la suerte de seguir escuchándolo y leyéndolo...

Hace un año escribimos aquí sobre el 50 aniversario de Rayuela y hoy me gustaría compartir con vosotros esta lectura del propio Cortázar de sus obras Torito y Casa Tomada. Media hora para disfrutar de su tono, su acento, su obra.


Aquí puedes leer el texto de Torito
Y aquí el texto de Casa Tomada


Biblioteca de Julio Cortázar: http://www.march.es/bibliotecas/repositorio-cortazar/

Ovillejo...


—Te dedico este ovillejo.
—Te dejo.
—Lo rimaré en consonancia.
—Mi gracia.
—¿Estará pasado de moda?
—Toda.

De esta manera tan boba
he escrito el ovillejo.
Te lo ofrezco muy parejo;
te dejo mi gracia toda.

Agustín Mañero

11 feb 2014

El Juramento, de Agustín Mañero


La mirada firme, muy altanera,
ofrece a las gentes, el Campeador;
va a tomar juramento al rey, su señor,
en la iglesuela de Santa Gadea.

Se agolpan expectantes a su vera
todos los vecindarios de alrededor;
quieren ver al esforzado valedor
humillar a su rey de esta manera.

Alfonso VI el Bravo jura que no,
que no fue él quien mató a su hermano Sancho,
que no estaba presente cuando murió.


Que él no participó del zafarrancho
que en Zamora, Bellido Dolfos armó;
eso juró… y se quedó tan pancho.

Agustín Mañero
9 de noviembre de 2013