Mostrando entradas con la etiqueta poetas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poetas. Mostrar todas las entradas

14 abr 2017

¿Quién soy yo?

No en la primera sino en la última
página de la crónica es donde está
escrito el nombre verdadero del hé-
roe; y no al comenzar sino al acabar
la jornada, es cuando acaso pueda
decir el hombre cómo se llama.

I
Yo no soy el filósofo.

El filósofo dice: Pienso… luego existo.

Yo digo: Lloro, grito, aullo, blasfemo… luego existo.

Creo que la Filosofía arranca del primer juicio. La Poesía, del primer lamento. No sé cuál fue la palabra primera que dijo el primer filósofo del mundo. La que dijo el primer poeta fue: ¡Ay!

    ¡Ay!

Este es el verso más antiguo que conocemos. La peregrinación de este ¡Ay! por todas las vicisitudes de la historia, ha sido hasta hoy la Poesía. Un día este ¡Ay! se organiza y santifica. Entonces nace el salmo. Del salmo nace el templo. Y a la sombra del salmo ha estado viviendo el hombre muchos siglos.

Ahora todo se ha roto en el mundo. Todo. Hasta las herramientas del filósofo. Y el salmo ha enloquecido: se ha hecho llanto, grito, aullido, blasfemia… y se ha arrojado de cabeza en el infierno. Aquí están ahora los poetas. Aquí estoy yo por lo menos.

Este es el itinerario de la Poesía por todos los caminos de la Tierra. Creo que no es el mismo que el de la Filosofía. Por lo cual no podrá decirse nunca: éste es un poeta filosófico.

Porque la diferencia esencial entre el poeta y el filósofo no está, como se ha creído hasta ahora, en que el poeta hable con verbo rítmico, cristalino y musical, y el filósofo con palabras obstrusas, opacas y doctorales, sino en que el filósofo cree en la razón y el poeta en la locura.

El filósofo dice:
Para encontrar la verdad hay que organizar el cerebro.

Y el poeta:
Para encontrar la verdad hay que reventar el cerebro, hay que hacerlo explotar. La verdad está más allá de la caja de música y del gran fichero filosófico.

Cuando sentimos que se rompe el cerebro y se quiebra en grito el salmo en la garganta, comenzamos a comprender. Un día averiguamos que en nuestra casa no hay ventanas. Entonces abrimos un gran boquete en la pared y nos escapamos a buscar la luz desnudos, locos y mudos, sin discurso y sin canción.

Además, los poetas sabemos muy poco. Somos muy malos estudiantes, no somos inteligentes, somos holgazanes, nos gusta mucho dormir y creemos que hay un atajo escondido para llegar al saber.

Y en vez de meditar como el filósofo o de investigar como los sabios, ponemos nuestros grandes problemas en el altar de los oráculos o dejamos que los resuelva aleatoriamente una moneda de diez centavos.

Y decimos, por ejemplo: Puesto que no sé quién soy… que lo decida la suerte.

¿Cara o cruz?

II

¿CARA O CRUZ? ¿ÁGUILA O SOL?

Filósofos,
para alumbrarnos, nosotros los poetas
quemamos hace tiempo
el azúcar de las viejas canciones con un poco de ron.
Y aún andamos colgados de la sombra.
Oíd,
gritan desde la torre sin vanos de la frente:
¿Quién soy yo?
¿Me he escapado de un sueño
o navego hacia un sueño?
¿Huí de la casa del Rey
o busco la casa del Rey?
¿Soy el príncipe esperado
o el príncipe muerto?
¿Se enrolla
o se desenrolla el film?
Este túnel
¿me trae o me lleva?
¿Me aguardan los gusanos
o los ángeles?
Mi vida está en el aire dando vueltas.
¡Miradla, filósofos, como una moneda que decide! ¿Cara o cruz?
¿Quién quiere decirme quién soy?
¿Oísteis?
Es la nueva canción,
y la vieja canción,
¡nuestra pobre canción!
¿Quién soy yo?... ¿Águila o sol?...

–Mirad. Perdí… Filósofos, perdí.

Yo no soy nadie.
Un hombre con un grito de estopa en la garganta y una gota de asfalto en la retina.
Yo no soy nadie.
Y no obstante, estas manos, mis antenas de hormiga,
han ayudado a clavar la lanza en el costado del mundo
y detrás de la lupa de la luna hay un ojo que me ve como a un microbio royendo el corazón de la Tierra.
Tengo ya cien mil años y hasta ahora no he encontrado otro mástil de más fuste que el silencio y la sombra donde colgar mi orgullo,
tengo ya cien mil años y mi nombre en el cielo se escribe con lápiz.
El agua, por ejemplo, es más noble que yo.
Por eso las estrellas se duermen en el mar
y mi frente romántica es áspera y opaca.
Detrás de mi frente –filósofos, escuchad esto bien–,
detrás de mi frente hay un viejo dragón:
El sapo negro que saltó de la primera charca del mundo
y está aquí, aquí, aquí,
agazapado en mis sesos, sin dejarme ver el Amor y la Justicia.
Yo no soy nadie, nadie.
Un hombre con un grito de estopa en la garganta y una gota de asfalto en la retina… Yo no soy nadie, filósofos…
Y éste es el solo parentesco que tengo con vosotros.-

León Felipe (1967). LIBRO VI. ¿QUIÉN SOY YO?... ¿CARA O CRUZ? En ganarás la luz. Biblioteca León Felipe. Colección Málaga, S.A., México, colección publicada gracias al trabajo de Rafael Giménez Siles

Cosas que me vinieron en una conversación con Txetxo... que me pidió que le recomendara un libro sobre educación y acabó llevándose dos ejemplares de Alfileres, Coplas Libertarias, de ¿Isabel Escudero?...

lo encontramos en una de esas tiendas de libros de segunda mano en Cuernavaca
y en eso que la lista de reproducción me ha traído esta canción...


El filósofo pregunta: ¿quién soy yo? y responde: Pienso, luego existo.
El poeta pregunta: ¿quién soy yo? y responde: Siento, luego vivo.

En las culturas populares no se pregunta:  ¿quién soy yo? sino ¿con quién estoy yo?... estoy con quien vivo. Continuamente se va respondiendo a esa pregunta, en la vida cotidiana, lejos de heroísmos, del espectáculo, de biografías... La filosofía te saca de la vida para pensar... la poesía necesita de la vida para sentir... en las culturas populares no se separa el pensar/sentir/hacer, el centro de la vida es la vida...

LOS NADIE. Eduardo GALEANO

22 abr 2016

Fernando Ramírez, poeta de Tepito, el Barrio Bravo

Fernando Ramírez, el poeta de Tepito, nos dice en un artículo inédito:

Cuatro por cuatro no son las dimensiones del ring, sino del cuarto donde vivo y que ocupamos ocho personas. Aunque también hay otro donde el espacio lo ocupa la cocina, la azotehuela y el baño... ¡Se me olvidaba la recamara flotante: el tapanco! Ahí, por las noches, duermen mis padres y mis hermanas; abajo, mis hermanos y yo. Tanta gente en tan poco espacio provoca conflictos cotidianos.

Para entrar al baño tienen que esperar a que terminé quien entró primero; desgracia es cuando está papá, pues se tarda mucho. Lo mismo ocurre cuando entramos a bañarnos, corremos la cortina, metemos una cubeta llena de agua caliente y otra de agua fría, y a puros jicarazos.

Pero... aunque en honor a la verdad toda la vivienda es cocina, recámara, comedor, sala, lugar de estudio ¡Lo que quieras! Exactamente no hay una regla para el orden. ¡Bueno!, hasta zoológico tenemos: pájaros, gatos, perros, ratas, chinches, cucarachas y, en ocasiones, un tío nos regala un pollo o una gallina.

Cuando hay fiesta se sientan en la cama y se acercan a la mesa, alrededor de ella sillas y banquitos. Si no alcanzas te sientas en la escalera del tapanco o, ya de perdida, te quedas parado y todos a comer. Si llegan más personas no queda de otra que pedirles a las vecinas sillas y mesas, y en el patio, como restorán de la Zona Rosa, comemos al aire libre.

Por eso a mí me gusta estar en el tapanco, me siento en lo íntimo, como si tuviera mi propio cuarto ¡Sí! Aquí como, aquí estudio, aquí vivo.

Extraído de: Sonia Iglesias y Cabrera (2011). Tradiciones Populares Mexicanas. Ciudad de México: Selector actualidad editorial.

Conocimos a Fernando César Ramírez gracias a Jorge y a Fely, que nos acompañaron hasta la bodega donde se ha hecho un hueco su taller literario. En el ajetreo de vendedores que entran y salen de la gran bodega donde tienen sus enseres y productos, nos encontramos con Fernando en la entrada, donde está la mesa y los libros con los que trabajan, en el corazón del enorme mercado de Tepito.

Estuvimos en animada conversación, hablando de las revistas que han ido sacando, ayudándose unas a otras, hechas con mucho cariño y no exentas de crítica, artículos satíricos, revisiones documentadas de la historia del barrio, recopilaciones de cuentos e historias de la gente que vive o para por allá...

Según reza la postal que nos regaló, publicada por Conaculta, Museos de Bellas Artes y la Secretaría de Educación Pública:


Fernando César Ramírez nace en el año de 1951 en Tepito, dentro de la emblemática Casa Blanca que el antropólogo Oscar Lewis hiciera tan famosa en su libro Los hijos de Sánchez. Vivió en la calle de González Ortega y estudió hasta la mitad de la carrera de psicología en la UNAM.

Escritor, bailarín, editor y creador de la revista "Desde el Zaguán", fue ferrocarrilero por herencia de su padre y ha llevado su vida como él dice: "Ocho horas para trabajar, ocho para descansar y ocho para vagar por la ciudad", que tanto lo llama a que la conozca y descubra los secretos de cada una de sus calles. A la edad de catorce años termina la primaria y es cuando, entre otras cosas que marcan su vida, aprende a bailar y se interesa por "los parias", como él los llama, debido a que leyó una novela llamada "Hambre" de autor que no recuerda. Redescubriendo la forma de vida de su barrio, a través de tales personajes: uno de ellos en especial lo marca, porque le dice: "Muchacho tonto póngase a leer".

Este se convierte en "El Sixto", personaje emblemático de su revista. De su experiencia como creador de la revista, nos deja entrañables relatos contados como si los escribiera la gente misma del barrio, respetando faltas de ortografía y de gramática, repletos de recuerdos y vivencias que día con día transcurren despacito y sin sentir, en cada rincón de las vecindades, calle y casas, de este emblemático barrio del DF.

Ha participado con diversos grupos culturales del barrio, sin ser, según él dice, miembro de ninguno. Tiene en su haber, ser el creador del título de dos de las antologías que han editado el Grupo Multidisciplinario "Los Olvidados", que son "El Lado Oculto de Tepito... su Cultura I y II", donde se intenta reflejar que lo único conocido de este barrio, es lo manejado en la nota roja, dejando de lado lo bueno, su cultura y tradiciones.

Entre muchos recuerdos entrañables, rememora cuando vio la luz su revista para que la gente la adquiriera. Se instaló en la esquina de Tenochtitlan y Rivero, poniendo las revistas en el piso de la calle como se vende toda clase de mercaderías; allí había una radio vieja y pusieron música, alguien trajo chelas y así, sin querer, se armó una fiesta para lanzar el primer número de dicha revista." Texto de Antonia Lozano Jaloma.


Tepito ¡bravo el barrio!



El barrio donde las personas nacen enojadas y crecen encabronadas, el lugar donde aprenden a rifársela con todo y contra todos. “Porque pedo y dormido se olvida lo jodido” y porque no se tiene tiempo para vivir los dramas de la existencia.

Tepito, ¡bravo el barrio! es un libro que recrea las calles y los personajes que lloran y ríen en un sólo escenario: Teocali-Tepitón, en cuya raíz estaría el origen del “barrio más chilango de los chilangos”.

El volumen –coeditado por Trilce-Océano– recoge el trabajo fotográfico de Francisco Mata, quien inmortaliza a personajes como Arturo Ayala Plascencia, Tirantes, quien pareciera ser la viva imagen de Tin Tan; de Mike y Richie, payasos que en sus ojos esconden melancolía; de Reyna Guadalupe, La Guerrillera, o del mismísimo Rubén El Púas Olivares, quien fue cuatro veces campeón mundial de boxeo.

Voces de los protagonistas

La obra también reúne testimonios de los protagonistas del barrio: comerciantes, músicos obreros, enfermeras, choferes, estilistas, hojalateros, porque como refieren, “la humildad, la sencillez, es lo que nos hace grandes”.

De ellos se puede encontrar muchas historias, como cuando los vecindarios sólo tenían un baño para 15 o 20 personas; el movimiento del 85, que unió al barrio; o la historia de Ángel Enciso Hernández y su devoción a la Santa Muerte.

Los barrios que existían, el ambulantaje y cómo se poblaron las calles. El Tepito actual es un ejemplo de lo que puede sucederle a cualquier barrio cuando llega la modernidad.

“Los tiempos cambian pero el amor perdura”, afirma Francisco Mata. Cada línea del libro revela ese “bendito barrio”, de historia, bravura, cultura, tradiciones y costumbres. Resumidas en una palabra: resistencia.

Así se describe Tepito, de las entrevistas realizadas por Alfredo Matus, textos de Fabrizio Mejía Madrid, Alfonso Hernández y Fernando César Ramírez. Una publicación en la que colaboró el Gobierno del Distrito Federal, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Instituto Nacional de Bellas Artes y la Galería José María Velasco.

“La calle es una selva de cemento y de fieras salvajes, cómo no. Ya no hay quien salga loco de contento, dondequiera le espera lo peor”, fragmento de la canción de Héctor Pavón, que explica un trabajo documentado en el que Tepito generosamente abrió sus puertas para conocerlo.

Fuente: Documentan en un libro la vida de Tepito. La Jornada, 07/03/2008


(...)
Hay que remontarse a tiempos prehispánicos para encontrar los orígenes de Tepito y de la fuerza y bravura de sus moradores. Aquí se atrincheró Cuauhtémoc, el último rey azteca, 93 días durante el sitio de Tenochtitlán, en una feroz resistencia a las tropas de Hernán Cortés. "Fuimos el primer barrio que empezó a defender su solar nativo con un discurso artístico y cultural", explica Hernández (Alfonso Hernández, cronista de Tepito y director del Centro de Estudios Tepiteños).

Un recorrido por las 50 manzanas de Tepito da la razón a Fernando César Ramírez, creador de la revista Desde el Zaguán y de varios proyectos culturales, que escribió: "El tianguis se ha tragado todo". Aceras y calzadas de calles enteras desaparecen bajo el colorido de los toldos que cubren los innumerables puestos de venta ambulante. Tepito no es lo que era. El barrio ha cambiado radicalmente, dicen los más viejos del lugar cuando recuerdan con nostalgia las cantinas, cines, tiendas, tlapalerías y fondas que ya no están. El comercio informal tiene la culpa de su desaparición. Calles, plazas, viviendas y comercios son ahora "bodegas", almacenes para guardar mercadería. "Ha llegado de distintas partes gente extraña que se ha adueñado del lugar del tepiteño en el comercio, en sus casas y en liderar a su gente", dice Alfonso Hernández.
(...)

Fuente: El barrio que venera a la Santa Muerte. Francesc Relea. El País, 15/06/2008 


En una alternancia de fotografías y textos, Tepito ¡Bravo el Barrio! nos lleva al centro de la Ciudad de México Estereotipos y prejuicios son desmentidos o reforzados a través de este volumen, con fotografías de Francisco Mata Rosas y textos de Fabricio Mejía Madrid, Alfonso Hernández y Fernando César Ramírez, además de testimonios de oriundos del “Barrio Bravo”

Tepito ¡Bravo el Barrio! Fuente: Trilce
Este volumen es editado por primera vez por Trilce Ediciones, Editorial Océano y el Instituto Nacional de Bellas Artes, con la colaboración del Gobierno del Distrito Federal, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) y la Secretaría de Cultura La obra contiene más de 140 fotos y 29 textos que reflejan la realidad de Tepito
(...)

A continuación se presenta una parte del texto Tepito: Los combates de la sonrisa, de Fabricio Mejía Madrid:

“El mito fundador: Tepito es, desde siempre, un barrio acosado Aplastado por la burocracia azteca que no le dejaba comerciar libremente sin pasar por los criterios del barrio mayor de Tlatelolco, Tepito se las arreglaba construyendo su templo particular y necesariamente pequeño, el Teocali-Tepitón, en cuya raíz estaría el origen de su nombre

“En La Colonia, Tepito vende los `tepis`, pequeños pedazos de fierro para fundir Lo reciclable es desde siempre la moneda de Tepito Es un barrio de hacer con las manos, de filigrana, donde la grandeza puede ser usar una cuerda de reloj para cortar la piel de un zapato

“Tepito no inventó el avión o la computadora, pero sabe copiarlos No provino de ahí la idea de alunizar, pero pueden hacer un nacimiento con hojas de maíz En el trabajo manual Tepito le imprime a su actividad algo de sagrado, de reverencia ante la adversidad, pero nunca de resignación

“Lo que se reutiliza, se rehabilita, se copia, para luego venderse Tepito no es un barrio de comerciantes sino de supervivientes `Arreglárselas`, `iral pasando`, `ahora sí le estamos pegando al gordo`, no son resignaciones sino combates cotidianos en una guerra que abarca 36 manzanas cercadas desde su propio mito: la ciudad que les da permiso de subsistir, pero que cada cierto tiempo los acosa, los declara con cierta regularidad, riesgosos

“De ahí el origen de su orgullo: si `Tepito` es `lo pequeño` en el nombre, no lo es en la acción ni mucho menos en el orgullo Es un barrio que se crece a cualquier adversidad y nunca se va Se queda
“En muchos sentidos, el imaginario de la Ciudad de México proviene de Tepito La idea de la subsistencia como lucha es una aportación literal: desde los comerciantes que llenan de lonas a las calles para guarecerlas de la intemperie, hasta los boxeadores que criaron en el barrio para teatralizar el combate por la existencia, hasta el albur como juego para doblar oralmente al contrincante Ya te volví a alburear”

Fuente: Tepito, ¡Bravo el Barrio! Proceso, 04/08/2008

11 jul 2015

Disidentes, Antología de poetas críticos españoles (1990-2014)

DISIDENTES

ANTOLOGÍA DE POETAS CRÍTICOS ESPAÑOLES

(1990-2014)

Selección y edición de Alberto Gª Teresa
Edita La Oveja Roja

"Esta antología reúne al conjunto de poetas del Estado español y en castellano que han empleado el poema como espacio de confrontación, denuncia o indagación impugnadora de la construcción de realidad que el capitalismo nos presenta. Nuestra pretensión ha sido componer un panorama exhaustivo de todas aquellas voces que han hecho del verso una expresión de disidencia y antagonismo de una forma constante o en amplios tramos de su trayectoria."
Fuente: La Oveja Roja

Alberto García-Teresa. Fotografía de Julio Camarillo (zasmadrid.com)
(...) la poesía, por sí misma, no tiene por qué constituir un estímulo de pensamiento crítico, ni siquiera un estímulo imaginativo. La poesía, como herramienta de lenguaje, como hemos comprobado a lo largo de la Historia, y este momento tampoco es diferente al respecto, puede ser empleada como un mero juego de entretenimiento o como un útil del Poder para consolidar su hegemonía. Depende de cómo se utilice y con qué objetivo y con qué finalidad se escriba y se lea.

¿Se puede transformar con la poesía?

Desde luego. Lo que sí resulta necesario a ese respecto es ser conscientes de las limitaciones de ese planteamiento: la poesía por sí sola no puede cambiar el mundo, pero sí a las personas que son quienes tienen la capacidad y la potencia para ello. Exige, en cualquier caso, ser humildes en esa perspectiva y en manejar esas posibilidades. Concluiríamos, entonces, que realiza un ejercicio de acompañamiento en ese proceso. (...)

Entrevista a Alberto García-Teresa, poeta y antólogo del libro. Para leer más: http://zasmadrid.com/?p=4250

LABOR

Yo traje a este sitio mi cuerpo
y aquí lo desgasto en jornadas,
aquí me esfuerzo de luna a luna
hasta que la palabra descanso
florece hermosísima en la boca.
El techo bajo el que nos guarecemos
es provisional e inestable; en ocasiones
confundimos todo esto con un hogar.
Conformamos una familia extraña:
hermanos bajo las luces permanentemente encendidas
de la videovigilancia, sacándole punta al tiempo
en una labor enhebrada por obediencias
y desobediencias, sutiles percepciones,
soledades y compañías, diálogos callados.
Vistos desde lejos parecemos granos de arena
arrastrados por un viento inútil. “¿Y qué importa?”,
nos decimos los unos a los otros.
Pero en los sueños murmuran sombras
que nos interrogan y nos turban, que musitan:
“¿Cómo se puede ser arena
sin ser desierto, sin sufrir la sed?”

El jornal no paga la sangre de mis horas, su alto sacrificio.

En el trabajo está prohibido hablar.
Pero yo hablo. Todos hablan.

Poema de DAVID ELOY RODRÍGUEZ, en Para nombrar una ciudad; 2010, recogido en la Antología DISIDENTES.
Fuente: Blog Voces del extremo de la poesía


 ... injusticias...


10 jul 2015

Nicolás Guillén (1902-1989)

Nicolás Guillén
Quisiera
hacer un verso que tuviera
ritmo de Primavera;
que fuera
como una fina mariposa rara,
como una mariposa que volara
sobre tu vida, y cándida y ligera
revolara
sobre tu cuerpo cálido de cálida de palmera
y al fin su vuelo absudo reposara
—tal como en una rosa azul de la pradera—
sobre la linda rosa de tu cara...

Quisiera
ser un verso que tuviera
toda la fragancia de la Primavera
y que cual una mariposa rara
revolara
sobre tu vida, sobre tu cuerpo, sobre tu cara



Considerado el principal representante de la poesía negra, afrocubana o -como él prefería- «mulata», Nicolás Guillén es también ejemplo paradigmático del viraje hacia la rehumanización y el compromiso que caracteriza el proceso poético del periodo postvanguardista. Poeta Nacional de Cuba, agudo periodista y destacado activista político, su figura y su obra, marcadas siempre por la implicación en el contexto social y político de su país, transcienden no obstante esa circunstancia para convertirse en referencias imprescindibles de la poesía latinoamericana contemporánea.



BURGUESES

No me dan pena los burgueses vencidos.
Y cuando pienso que van a darme pena,
aprieto bien los dientes, y cierro bien los ojos.

Pienso en mis largos días sin zapatos ni rosas,
pienso en mis largos días sin sombrero ni nubes,
pienso en mis largos días sin camisa ni sueños,
pienso en mis largos días con mi piel prohibida,
pienso en mis largos días Y

No pase, por favor, esto es un club.
La nómina está llena.
No hay pieza en el hotel.
El señor ha salido.

Se busca una muchacha.
Fraude en las elecciones.
Gran baile para ciegos.

Cayó el premio mayor en Santa Clara.
Tómbola para huérfanos.
El caballero está en París.
La señora marquesa no recibe.
En fin Y

Que todo lo recuerdo y como todo lo recuerdo,
¿qué carajo me pide usted que haga?
Además, pregúnteles,
estoy seguro de que también
recuerdan ellos.

Nicolás Guillén
Fuente: Segunda Cita


Poemas de Nicolás Guillén, El son entero (disco completo), editado en Uruguay. Antar PLP 5038. 1963:


16 may 2015

Alfileres... Coplas libertarias ¿isabel escudero?


Medio vacia
Medio Llena
¿Y qué piensa la botella?

Isabel Escudero
Isabel Escudero
Poetisa y ensayista (Quintana de la Serena, Badajoz, 1944)

Puedes escuchar algunas coplas recitadas por Isabel Escudero haciendo clic aquí. Y aquí puedes leer algunos otros poemas de los poemarios titulados "Coser y cantar" (Editorial Lucina, Zamora 1994) y "Cifra y aroma" (Hyperión, Madrid 2002).



ALFILERES
Coplas libertarias

La fe, prendida
con alfileres,
pa que cuando sople el aire,
se me la lleve.


Tú crees que esto es la paz?
Esto es la guerra, disimulá


Que te fueras bueno está
pero qué hago ahora
con tu ropita planchá


Si Dios puede tanto
le gustará
que no me someta
a su voluntad?


La culpa de que aún te quiera
la mitad del relojito
y la mitad de la cadena


Al amor, niña,
no le pongas dueño
ponle cascabelitos de sueño
no le pongas campanas
de sacramento


Para querernos de verdad
nos faltó un poquito
de casualidad

que mi amor es infinito
pero le falta
un poquito


Cuanto te digo "te quiero",
lo que te quiero decir
es que aún me lo creo.


Morir por las ideas
eso le pasa a cualquiera.


Amores de hombres y de mujeres
prendidos con alfileres.


Imagen: 1A c0TALi

Algo más de 250 alfileres lleva prendidos este pequeño gran libro de coplas libertarias que ¿isabel escudero? ha reunido, fruto del juego con el tiempo que da la poesía oral. Su quehacer poético y el recitado de viva voz han sido su labor pública más constante, con producciones del orden de la canción o del canturreo, el recitado en alta voz, rítmico y acompasado de letanías, corros, romances, fábulas, coplas y versos varios. La poesía es lenguaje en acción y juego. Y ahí, en toda esa compleja amalgama, están ellas, las palabras todas, automáticamente engarzadas unas con otras en la producción viva del habla, sabiéndose ellas perfectamente colocar unas tras otras sin intervención alguna de la conciencia del hablante, y quizá por ello funcionando con acierto gracias a que no sabemos que lo sabemos. Ese respirar por la herida común, «lo que habla», «lo que canta», ¿es eso poesía?

(Texto extraído de 1A c0TALi, coeditora del libro)

28 mar 2015

Nanas de la cebolla... Miguel Hernández


La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre

Miguel Hernández Gilabert (Orihuela, 30 de octubre de 1910 – Alicante, 28 de marzo de 1942)


A continuación, podéis ver este documental de la Asociación Cultural Orihuela 2010, que revela muchas de las incógnitas que todavía planean sobre la figura de Miguel Hernández, recorriendo su biografía en una historia repleta de pasión, de sufrimiento, de anhelos, de inagotable optimismo y lucha permanente por unos ideales, que animará a todos a acercarse a la extraordinaria vida y obra del insigne poeta oriolano.