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31 mar 2020

Gustavo Adolfo Bécquer, una revolución de la sensibilidad y del corazón

En este programa número 22 de Alegría Literaria, de nuestra radio libre online Alegría Libertaria, os traemos unas rimas y leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer, junto con unos comentarios de los aspectos de su vida y su obra menos conocidos, sazonados con un poco de música con letras de algunas de sus rimas.



Las locuciones y poemas recitados que se pueden escuchar tras la presentación son los siguientes, en orden de aparición:
  • “La venta de los gatos” (locutado por Nahia Delgado de Frutos)
  • “El beso” (locutado por Adrian García Zubiri)
Rimas recitadas por Nahia Delgado de Frutos:
  • “Cuando me lo contaron”
  • “Saeta que voladora”
  • “Volverán las oscuras golondrinas”

La música que escucharemos entre los poemas y leyendas son una selección de músicos que cantan a Becquer:
  • Del Salón En El Angulo Oscuro (VII) (música de Albéniz) – Evoéh
  • Porque Son, Niña, Tus Ojos (XII) - Benito Moreno
  • Volveran Las Oscuras Golondrinas (LIII) - Paco Ibañez
  • Yo sé cuál el objeto (LIX) - Enrique Morente
  • Espíritu Sin Nombre (V) - Imanol

Gustavo Adolfo Claudio Domínguez Bastida (Sevilla, 17 de febrero de 1836-Madrid, 22 de diciembre de 1870),​ más conocido como Gustavo Adolfo Bécquer, fue un poeta y narrador español, perteneciente al movimiento del Romanticismo.

Extraído de la Biblioteca Virtual Cervantes:
"Adentrarse en la vida y obra de Gustavo Adolfo Bécquer supone iniciar un viaje por un mundo de luces y sombras, donde al final lo que queda es la sensación de haber presenciado la historia de un hombre, que como tal, está sujeto a múltiples contradicciones. De hecho, es precisamente esta característica la que nos permite leer sus poemas y hacerlos nuestros, o conocer los detalles de su azarosa vida, y experimentar los mismos miedos y alegrías que asaltaron al poeta.

Todo su mundo estará regido por un sinfín de oposiciones. Desde su postura política conservadora salpicada de ideas progresistas y filantrópicas, hasta la alternancia de períodos de máxima actividad y sabia pereza, pasando por un gusto musical que fluctúa entre la ópera y las seguidillas flamencas. De todo esto serán fieles testigos no sólo sus rimas y leyendas, sino también sus creaciones periodísticas o proyectos como la Historia de los templos de España. Todos sus escritos dan muestra de un universo personal dividido entre el sueño y la razón, la mujer ideal y la mujer carnal, la idea y la palabra, la aristocracia y el pueblo, el sentimiento y la inteligencia...

    «Hay una poesía magnífica y sonora; una poesía hija de la meditación y el arte, que se engalana con todas las pompas de la lengua, que se mueve con una cadenciosa majestad, habla a la imaginación, completa sus cuadros y la conduce a su antojo por un sendero desconocido, seduciéndola con su armonía y su hermosura. Hay otra natural, breve, seca, que brota del alma como una chispa eléctrica, que hiere el sentimiento con una palabra y huye, y desnuda de artificio, desembarazada dentro de una forma libre, despierta, con una que las toca, las mil ideas que duermen en el océano sin fondo de la fantasía.

    La primera tiene un valor dado: es la poesía de todo el mundo.
    La segunda carece de medida absoluta, adquiere las proporciones de la imaginación que impresiona: puede llamare la poesía de los poetas.»

    («Introducción sinfónica», Manuscrito del Libro de los gorriones)".


Explica Ana Bundgård (2005) que Bécquer, por ser un poeta tardorromántico, había anticipado también en sus obras en prosa y verso. En la lírica intimista de Bécquer encontraron los poetas del 27, y María Zambrano con ellos, una orientación, el aviso de que el camino hacia la armonía entre razón y sentimiento, entre vida y pensamiento, entre idea y forma, entre expresión e inefabilidad, se encontraba en el interior del alma y se expresaba en el lenguaje poético musical que Bécquer y sus predecesores proponían, entreverando los ”sentires” y suspiros de las canciones andaluzas con el lirismo popular de las canciones de Heine.

Concluye Zambrano : ”se trata pues de una actitud, de un movimiento revolucionario sin violencia, de una revolución de la sensibilidad y del corazón una revolución de la sensibilidad y del corazón”.

Será a partir de 1931 cuando se empiece a releer y analizar con interés la obra de Bécquer y cuando poetas y críticos descubran en su lírica la expresión de una sensibilidad moderna. Rafael Alberti, Felipe Vivanco, Dámaso Alonso y Antonio Machado son los primeros en reconocer como valor de las Rimas su brevedad, desnudez, lirismo y forma libre. Era poesía que ”con sólo un roce”, como en 1935 había dicho Dámaso Alonso, uno de los más significativos miembros del grupo del 27 (1935: 59-104), dejaba resonancias en ”lo más entrañado del corazón”.

Luis Cernuda subraya allí la relación entre tradición e innovación en los poemas becquerianos, estableciendo semejanzas en cuanto a ritmo y acento entre Bécquer y Rosalía de Castro y entre ambos, San Juan de la Cruz y Machado.

En Bécquer lo musical responde a un intento de renovación del lenguaje poético. El nuevo modo de poetizar, ya lo hemos visto, tenía su origen en la ”canción popular”, donde se daba la identidad más lograda entre sentir y decir.

CRÉDITOS

Sintonía: Literatura de cordel - Francisco Diniz

http://www.cervantesvirtual.com/portales/gustavo_adolfo_becquer/autor_biografia/
http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/obras-de-gustavo-a-becquer--0/html/

Libro "Los Borbones en pelota"
https://ifc.dpz.es/recursos/publicaciones/32/48/_ebook.pdf

Ana Bundgård (2005). Raíces becquerianas de la razón poética. Aurora: papeles del Seminario María Zambrano, (7), 7-15.
https://www.raco.cat/index.php/Aurora/article/viewFile/142838/194407

Programa bajo licencia CC-by-sa-nc a excepción de la música. Uso educativo.

19 feb 2015

Edgar Allan Poe... para escuchar los días de frío, lluvia y tormenta...

Otra maravilla para escuchar... sobre todo para esos días de frío, lluvia y tormenta, y ya, si es posible, como pude escucharlos yo, al calor de la chimenea.


14 feb 2014

Obra digitalizada de Mariano José de Larra: ¡Tu amor, o la muerte! (via @BNE_biblioteca)

Gracias a la cuenta de Twitter de la Biblioteca Nacional (@BNE_biblioteca), me ha llegado en enlace a la obra digitalizada de Mariano José de Larra (1809-1837):

Aprovechamos para recordar las entradas sobre Mariano José de Larra en este mismo blog y así rememorar a este gran autor romántico:
Tarjeta de visita de M.J. de Larra. Fuente de la imagen: Foro Xerbar


Os dejo este fragmento de ¡Tu amor, o la muerte! para celebrar el Día de San Valentín...


Clotilde. ¡Qué fin tan desgraciado!

Monvel. ¡Y tan necio! ¡matarse y sin saberse porqué!

Clotilde. A mí me aseguraron que una pasión.

Monvel. ¡Mayor necedad aun!

Clotilde. ¿Qué?

Monvel. ¡Digo que esa es mayor necedad!

Clotilde. ¡Ah! porque no comprendes toda la extensión de ese sacrificio. Tú no serías capaz de matarte por una mujer.

Monvel. ¡En mi vida!

Clotilde. ¡Ni aun por la tuya!

Monvel. Mucho lo sentiría á lo ménos, y ella tambien me parece. Porque al fin yo les pondria un dilema á esos locos... O la mujer á quien quiero ha de sentir mi muerte, y en ese caso soy demasiado galante para darle semejante sentimiento, ó mi muerte ha de serle indiferente, en cuyo caso es preciso ser muy necio para proporcionarla una diversion tan cara.

Clotilde. Todo eso estuviera bien, si él que quiere de veras pudiese razonar.

Monvel. ¿Y porqué no? Por lo mismo que quiero á mi mujer y á mis hijos, me hago otra cuenta muy distinta, y digo para mi: "Mas útil les he de ser viviendo, que despues de muerto; y por lo tanto vivamos." Vamos á ver, á ti, por ejemplo, ¿que te falta? ¿Hay en todo Paris una sola mujer de tu agente de negocios mas feliz que tú? ¿No está siempre á tu disposicion la llave de mi gaveta? No faltas á los teatros, te abonas á la ópera, asistes á los bailes.

Clotilde. No digo que no...

Monvel. Tienes quien te sirva, quien adivine tus pensamientos. Tu marido es tu primer criado. En una palabra, querida mia, ¿no es verdad que no ecertarias á vivir sin mí? Por mí parte te confieso que se llegases á enviudar, lo sentiria aun mas por tí que por mí.

Clotilde. Nunca he dicho que no seas excelente marido...

Monvel. En eso fundo mi vanidad: por lo tanto, no hablemos mas del asunto: mira, para disipar la tristeza, ven á disfrutar de esta hermosa vista, y á respirar el aire fresco del rio.

(Abren el balcon y sale afuera.)


¡Tu amor, o la muerte! = (Deine Liebe oder den Tod!) : comedia en un acto : ein Lustspiel in pag. 8 a 10
Prosa von Larra
Scribe, Eugène (1791-1861) - Libro - 1885


31 jul 2013

Te Deseo, poema de Victor-Marie Hugo

Rosi Garrido ha compartido por correo electrónico este hermoso poema de Victor Hugo, que os dejo aquí para que lo disfrutéis, tanto en su texto como escuchándolo de la voz de Eduardo Julián.

Victor Hugo. Fuente: Wikipedia (en)

Victor-Marie Hugo nació en Besançon el 26 de febrero de 1802 y murió en París 83 años después, el 22 de mayo de 1885. Es el más importante de los escritores románticos en francés.


Su obra es muy variada: poemas, poesías, obras de teatro en verso y en prosa, discursos políticos en la Asamblea Nacional y una abundante correspondencia.




TE DESEO

Te deseo primero que ames,

y que amando, también seas amado.

Y que, de no ser así, seas breve en olvidar

y que después de olvidar, no guardes rencores.

Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,

sepas ser sin desesperar.


Te deseo también que tengas amigos,

y que, incluso malos e inconsecuentes

sean valientes y fieles, y que por lo menos

haya uno en quien confiar sin dudar.


Y porque la vida es así,

te deseo también que tengas enemigos.

Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,

para que, algunas veces, te cuestiones

tus propias certezas. Y que entre ellos,

haya por lo menos uno que sea justo,

para que no te sientas demasiado seguro.


Te deseo además que seas útil,

más no insustituible.

Y que en los momentos malos,

cuando no quede más nada,

esa utilidad sea suficiente

para mantenerte en pie.


Igualmente, te deseo que seas tolerante,

no con los que se equivocan poco,

porque eso es fácil, sino con los que

se equivocan mucho e irremediablemente,

y que haciendo buen uso de esa tolerancia,

sirvas de ejemplo a otros.


Te deseo que siendo joven no

madures demasiado de prisa,

y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,

y que siendo viejo no te dediques al desespero.

Porque cada edad tiene su placer

y su dolor y es necesario dejar

que fluyan entre nosotros.


Te deseo de paso que seas triste.

No todo el año, sino apenas un día.

Pero que en ese día descubras

que la risa diaria es buena, que la risa

habitual es sosa y la risa constante es malsana.


Te deseo que descubras,

con urgencia máxima, por encima

y a pesar de todo, que existen,

y que te rodean, seres oprimidos,

tratados con injusticia y personas infelices.


Te deseo que acaricies un perro,

alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero

erguir triunfante su canto matinal,

porque de esta manera,

sentirás bien por nada.


Deseo también que plantes una semilla,

por más minúscula que sea, y la

acompañes en su crecimiento,

para que descubras de cuantas vidas

está hecho un árbol.


Te deseo, además, que tengas dinero,

porque es necesario ser práctico,

Y que por lo menos una vez

por año pongas algo de ese dinero

frente a ti y digas: “Esto es mío”.

sólo para que quede claro

quién es el dueño de quién.


Te deseo también que ninguno

de tus defectos muera, pero que si

muere alguno, puedas llorar

sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.


Te deseo por fin que, siendo hombre,

tengas una buena mujer, y que siendo

mujer, tengas un buen hombre,

mañana y al día siguiente, y que cuando

estén exhaustos y sonrientes,

hablen sobre amor para recomenzar.


Si todas estas cosas llegaran a pasar,

no tengo más nada que desearte.





4 jun 2011

Becquer y el País Vasco

Autora: Arantza Bereciartua - Grupo Hirutahiru

De sus Obras Completas (6ª edición), Madrid, Aguilar, 1949, pp. 1013-1014, apartado “Casus ablativus: en, con, por, sin, de, sobre la inauguración de la línea completa del ferrocarril del norte de España”.

Gustavo Adolfo Bécquer realiza el viaje inaugural del ferrocarril del norte, que uniría Madrid con Paris.

En agosto de 1864 cubrió en tren este viaje como comentarista del diario “El Contemporáneo”, y el artículo que se publicó refiere algunas descripciones del paisaje del Guipúzcoa por donde atravesó el ferrocarril, y que llamaron su atención.

Escribe Bécquer:

“De Olazagoitia a Beasain.- Cojase una caja de juguetes alemanes o suizos, de esas que venden en casa de Sckrok, y que son el sueño de oro de los muchachos; una de esas cajas que dejan ver, al levantar su blanca cobertura, todo un mundo de animalitos, casas, árboles, peñas y figuras de aldeanas, con sus trajes azules, amarillos y rojos, mezclado y confundido en caprichosa evolución sobre una capa de musgo verde. Colóquese primero el campanario en el valle, los chalets con sus barandas de madera y sus pisos volados, en el ribazo del monte; muchos árboles por acá y por allá, y las cortaduras; en un termino unas vaquitas; en otro, un puentecito y verdura, un mar de verdura que contenga todos estos objetos, se coloca arriba; y el pueblecito, que estaba arriba, abajo; los árboles que se veían allá, aquí. Y así se sigue trastornándolo todo y combinando, de mil modos distintos, la misma torre con los mismos caseríos, sobre las mismas hondonadas y las mismas eminencias, siempre sobre el idéntico fondo de verdura, como se combinan los objetos y colores en un calidoscopio, y se tendrá una idea muy aproximada de los que son las Provincias vistas al paso desde las ventanas del coche…
Desde que se abandona Olazagoitia hasta llegar a Beasain, se vive como Proserpina, según la relación de las fabulas mitológicas: la mitad del tiempo, sumido en las sombras de las entrañas de la tierra, la otra mitad, gozando de la luz del sol en la superficie. Atravesamos una verdadera cordillera de montañas. Se sale de un túnel para entrar en otro. Yo he contado en este trayecto hasta veintitantos, y después he perdido la cuenta. Donde no se ha horadado la roca para atravesar una altura, se ha levantado un puente para salvar un precipicio. Por un lado y otro del coche se ven las antiguas sendas que suben y bajan serpenteando lenta y trabajosamente alrededor de los montes y los valles, siguiendo sus vueltas, sus ondulaciones y sus caprichos, para enlazar unos con otros los pueblos, mientras el tren corre con una carrera frenética a lo largo de la vía, derecho su camino, salvando los obstáculos, desafiando las contrariedades, rompiendo las vallas que puso la Naturaleza a la osadía de los hombres….”

Fuente: LO “VIZCAINO” EN LA LITERATURA CASTELLANA.-
Por P. Anselmo de Legarda
Biblioteca Vascongada de los Amigos del País. San Sebastián 1953

Fuente: Articulo del periódico “Diario Vasco” de San Sebastián, del 17 de febrero de 2007, en la sección
, el articulista Mikel G. Gurpegui, recoge anécdotas de Gustavo Adolfo Bécquer, en ese mismo viaje inaugural del ferrocarril.

Y dice:

"Heme aquí en San Sebastián, traído y llevado por las oleadas de la multitud, sin saber de que forma valerme para proseguir apuntando mis impresiones. ¡Son tantas las cosas que a la vez reclaman mi atención¡ ¡Tantos los objetos que a un tiempo hieren mis ojos!

Aquí un altar, con un sacerdote revestido de las capas pluviales, sus cantos religiosos y sus incensarios que despiden columnas de humo perfumado y azul.

Allá un dosel de oro y terciopelo, grandes uniformes, bandas rojas y azules, placas de brillantes, todos los esplendores de la monarquía y la Marcha real que llena el viento de sus acordes majestuosos.

En medio, la locomotora empavesada que bufa contenida como un corcel fogoso sujeto por el jinete.
Luego, una multitud inmensa de colores abigarrados que acude por todas partes y se apiña en torno al lugar de la ceremonia.

Al fondo, el puerto con su bosque de mástiles empavesados con banderas de todas las naciones; el castillo, que saludó a las majestades del cielo y de la tierra con sus formidables bocas de bronce; la ciudad, que se extiende al pie de la montaña; las campanas, que voltean ruidosas y alegres, y, por ultimo, el mar inmenso…

Estoy completamente mareado.

Después del banquete ha habido regatas; después de las regatas, la visita de su majestad a la iglesia de Santa Maria, y vivas y música, y cohetes voladores; en seguida ha partido el tren real, y a la media hora el de los convidados que continúan hasta Paris.

No se a cuantas personas notables he visto (…).

Y no han parado aquí, sino que acto continuo ha comenzado la iluminación y los fuegos de artificio, y el baile, que se ha prolongado hasta las tantas de la noche”.


Dos crónicas que ponen en relación al escritor Bécquer, famoso por sus poesías y rimas, pero desconocido como prosista, con la ciudad de San Sebastián del siglo XIX y con la descripción que hace del paisaje que atraviesa el ferrocarril al internarse por la escarpada orografía del macizo de Aitzkorri.


Recopilación de Arantza Bereciartua

21 may 2010

Oscar Wilde (I): Pensamientos de Wilde

Artículo enviado por: Mª Jesús Ayerbe

Esta es la primera parte del trabajo, una gran colección de ideas para pensar.

INTRODUCCION. PENSAMIENTOS DE WILDE

1) El artista es el creador de cosas bellas. Revelar el arte y ocultar al artista es la finalidad del arte.

2) El crítico es el que puede traducir de un modo distinto o con un nuevo procedimiento su impresión ante las cosas bellas.

3) La más elevada, así como la más baja de las formas de crítica, son una manera de autobiografía. Los que encuentran intenciones feas en cosas bellas, están corrompidos sin ser encantadores. Esto es un defecto.

4) Los que encuentran bellas intenciones en cosas bellas, son cultos. A éstos les queda la esperanza.

5) Existen los elegidos para quienes las cosas bellas significan únicamente belleza.

6) Un libro no es, en modo alguno, moral o inmoral. Los libros están bien o mal escritos. Esto es todo.

7) La aversión del siglo XIX por el Realismo es la rabia de Calibán viendo su cara en el espejo.

8) La aversión del siglo XIX por el Romanticismo es la rabia de Calibán no viendo su propia cara en el espejo.

9) La vida moral del hombre forma parte del tema para el artista; pero la moralidad del arte consiste en el uso perfecto de un medio imperfecto. Ningún artista desea probar nada. Hasta las cosas ciertas pueden ser probadas.

10) Ningún artista tiene simpatías éticas. Una simpatía ética en un artista constituye un amaneramiento imperdonable de estilo.

11) Ningún artista es nunca morboso. El artista puede expresarlo todo.

12) Pensamiento y lenguaje son, para el artista, instrumentos de un arte.

13) Vicio y virtud son, para el artista, materiales de un arte. 

14) Desde el punto de vista de la forma, el modelo de todas las artes es el del músico. Desde el punto de vista del sentimiento, la profesión de actor.

15) Todo arte es, a la vez, superficie y símbolo.

16) Los que buscan bajo la superficie, lo hacen a su propio riesgo.

17) Los que intentan descifrar el símbolo, lo hacen también a su propio riesgo.

18)  Es al espectador, y no la vida, a quien refleja realmente el arte. 

19) La diversidad de opiniones sobre una obra de arte indica que la obra es nueva, compleja y vital. Cuando los críticos difieren, el artista está de acuerdo consigo mismo.

20) Podemos perdonar a un hombre el haber hecho una cosa útil, en tanto que no la admire. La única disculpa de haber hecho una cosa inútil es admirarla intensamente.

21) Todo arte es completamente inútil.

15 abr 2010

VOLVERAN LAS OSCURAS GOLONDRINAS, de Gustavo Adolfo BÉCQUER

Autora: Remi López


Gustavo Adolfo Bécquer, nace en Sevilla el 17–II–1836, y es un poeta español perteneciente a la corriente del romanticismo.

Se integra en Madrid en el ambiente bohemio del momento, interesándose por las obras de Byron. En l857 empieza un ambicioso proyecto inspirado por Chateaubriand de estudiar el arte cristiano a través del sentimiento religioso editando un tomo de su Historia de los templos de España.

Hacia 1858, su amor por Josefina Espín, su hermana Julia y Elisa Guillén comienza a escribir sus Rimas.

Tras una recaída de su enfermedad, tuberculosis, regresa a Sevilla con su familia, retornando de nuevo Madrid donde ocupará el cargo de censor hasta 1868. Murió el 22 de diciembre. Su obra fue publicada como una edición de Obras completas en dos volúmenes en 1871. Sus restos y los de su hermano fueron trasladados a Sevilla en 1913.

Su obra.
Bécquer rompe con la tradición de la poesía civil y heroica, para meditar profundamente sobre la creación poética, el amor, la muerte...

Para él la poesía es algo que brota del alma, algo natural, breve, seca, que hiere el sentimiento con una palabra, desnuda de artificio, desembarazada dentro de una forma libre, con mil ideas que fluyen del océano de la fantasía, una centellada inflamada que brota al choque del sentimiento y la pasión.


Poesía: Volverán las oscuras golondrinas

Volverán las oscuras golondrinas
En tu balcón los nidos a colgar,
Y otra vez con el ala en los cristales
Jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaba
Tu hermosura y mi dicha al contemplar,
Aquellas que aprendieron nuestros nombres…
¡Esas…no volverán!


Volverán las tupidas madreselvas
De tu jardín las tapias a escalar,
Y otra vez a la tarde aún más hermosas
Sus flores abrirán

Pero aquellas, cuajadas de rocío
Cuyas gotas mirábamos temblar
Y caer como lágrimas del día….
¡esas…. no volverán!


Volverán del amor en tus oídos
Las palabras ardientes a sonar, tu corazón de tu profundo sueño
Tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
Como se adora a Dios ante su altar,
Como yo te he querido…., desengáñate….
¡así ……no te querrán!


En este poema, se hacen presentes todas las características del romanticismo. El enamorado recurre con desesperación, celos, tristeza y angustia al recuerdo del amor perdido, nada en el mundo es suficiente para describir su desolación, las golondrinas, las madreselvas, las ardientes palabras de amor, todo puede renacer, excepto el amor perdido y la fatalidad que hará imposible el reencuentro. Solo le queda el hedonista consuelo de estar seguro de que nadie conseguirá amar como él ha sido capaz

RECURSOS LITERARIOS UTILIZADOS:

MÉTRICA
Se trata de una poesía lírica de contenido amoroso, compuesta por seis estrofas, con rima asonante en los versos pares.

RECURSOS ESTILÍSTICOS DE TIPO GRAMATICAL
  • Hipérbaton.- Es la alteración del orden lógico de las palabras de un enunciado oracional.
VOLVERAN LAS OSCURAS GOLONDRINAS, EN TU BALCÓN LOS NIDOS A COLGAR.
  • Epíteto.- Adjetivos que destacan la cualidad de un sustantivo que es suficientemente claro.
LAS OSCURAS GOLONDRINAS.
  • Anáfora.- Repetición de una o más palabras al principio de varios versos.
VOLVERÁN LAS OSCURAS GOLONDRINAS.
VOLVERÁN LAS TUPIDAS MADRESELVELVAS.
  • Polisíndeton.- Utilización de mas conjunciones que las necesarias.
PERO MUDO Y ABSORTO Y DE RODILLAS.

RECURSOS LITERARIOS BASADOS EN EL SIGNIFICADO.
  • Metáfora.- Consiste en nombrar una cosa con el nombre de otra
LAS GOTAS SE COMPARAN CON LAS LÁGRIMAS DEL DÍA.
  • Personificación.- Atribución de cualidades humanas a seres animados o inanimados.
LAS GOLONDRINAS QUE APRENDIERON NUESTROS NOMBRES.
LAS MADRESELVAS QUE ESCALAN TAPIAS.

Signos gramaticales
  • Utilización de comas para facilitar la entonación y duración de una frase dividida métricamente en dos versos
  • Utilización de frases exclamativas para acentuar la fuerza.
  • Utilización e puntos suspensivos, para crear tensión.
Actualización: aprovecho para dejaros aquí este programa de radio que hicimos sobre Bécquer, algunos detalles curiosos sobre su vida y la lectura de dos leyendas y varias rimas, ¡todo ello aderezado de música!

Gustavo Adolfo Bécquer, una revolución de la sensibilidad y del corazón


13 abr 2010

Paseo romántico por Sevilla

Como ya sabéis, he pasado mis vacaciones en Sevilla y así, de paso, he aprovechado para releer a Zorrilla y a Bécquer. Aunque el Parque de María Luisa fue modificado y donado a la ciudad en 1893 y en realidad, estos autores no disfrutaron de los frescos paseos, representan esa belleza romántica recogida en el arte y la literatura del siglo XIX.



Esta es la bella glorieta en homenaje a Bécquer...

... y esta es la Hostería del Laurel, en el Barrio de la Santa Cruz, donde se sitúa el Don Juan Tenorio de Sevilla



Cumplo así con lo prometido ;)

15 mar 2010

Elegante y crítico: Mariano José de Larra

Nacido el 24 de marzo de 1809, en el Madrid ocupado por los franceses, vivió su infancia en Francia debido a que su padre, médico prestigioso de las tropas francesas, tuvo que huir con la retirada del ejército, en 1813. Regresó en 1818, con 9 años, tras estudiar en Burdeos y París.

Su vida amorosa afectó mucho a su vida y obra. Durante el curso de 1824-1825, cuando estudiaba en la Universidad de Valladolid, no se presentó a los exámenes de junio, pero después del verano, en octubre aprobó todas las asignaturas. El no presentarse en junio quizás se deba a que descubrió que una mujer mucho mayor que él de la que estaba enamorado era la amante de su propio padre.

Se casa en agosto de 1829 contra la voluntad de sus padres con Pepita Wetoret y pronto empiezan las desavenencias de un matrimonio del que nacieron un hijo, en 1830, y dos hijas, en 1832 y 1834. Hacia 1830, conoce a Dolores Armijo, casada con un hijo del famoso abogado Manuel María Cambronero. El amor por Dolores ya se trasluce en algunos versos íntimos que escribe por entonces y que no publica. La crisis se manifiesta en el verano de 1834 con los escándalos con Dolores que se va de Madrid y la separación de su mujer embarazada que dará a luz una niña después de la ruptura.

Tras viajar tanto en España como fuera de España (Lisboa, Londres, París), regresó a Madrid. El 13 de febrero de 1837, Dolores le anuncia a Mariano José que irá a visitarlo a su casa acompañada de una amiga. Parece que Larra ve la posibilidad de reanudar las relaciones. Era lunes de Carnaval, ya anochecido, recibe a Dolores que viene acompañada de su cuñada. Ha venido a rechazar cualquier posibilidad de arreglo. Cuando salen las dos mujeres de la casa y todavía no van lejos, Larra se pega un tiro.

Su vida privada lo lleva por amores desgraciados y sufrimiento sin esperanzas; sin embargo, su mayor aportación literaria está relacionada con su crítica social y política, en la que también se mostró apasionado, melancólico y mordaz. Por educación y temperamento, Larra fue un hombre de refinada elegancia aunque sus juicios eran duros y firmes.

Larra fue, ante todo, el mejor periodista de su tiempo. Lo más interesante de su producción lo constituyen sus artículos, publicados en su mayoría entre 1832 y 1837, bajo diversos pseudónimos. Hay que tener en cuenta que algunos de sus contertulios del "Parnasillo" terminan en la cárcel, como Olózaga e Iznardi, o en el patíbulo, como el librero Millar. Sus artículos reflejan el color y el ambiente de la época y lo que más lo caracteriza es el análisis doloroso e implacable de la realidad española del momento. Las costumbres le parecían groseras ("El castellano viejo"); los funcionarios, perezosos ("Vuelva usted mañana"); las casas, inhabitables ("Las casas nuevas"); las diversiones, bárbaras ("Los toros")...

El valor fundamental de la obra de Larra estriba en el contenido, más que en la forma. No es un creador de belleza, pero sabe percibir con agudo espíritu crítico los más diversos matices de la realidad nacional del momento.


Algunos fragmentos de la obra de Larra:
"La vida de Madrid es un amasijo de contradicciones, de llanto, de enfermedades, de errores, de culpas y de arrepentimientos"

"Si bien los toros han perdido su primitiva nobleza; si bien antes eran una prueba del valor español, y ahora sólo son de la barbarie y ferocidad, también han enriquecido considerablemente estas fiestas una porción de medios que han añadido para hacer sufrir más al animal y a los espectadores racionales: el uso de perros que no tienen más crimen para morir que el de ser más débiles que el toro y que su bárbaro dueño; el de los caballos, que no tienen más culpa que el ser fieles hasta expirar, guardando al jinete aunque lleven las entrañas entre las herraduras; el uso de banderillas sencillas y de fuego y aun la saludable costumbre de arrojar el bien intencionado pueblo a la arena los desechos de sus meriendas, acaban de hacer de los toros la diversión más inocente y más amena que puede haber tenido jamás pueblo alguno civilizado..."

"Libertad en literatura, como en las artes, como en la industria, como en el comercio, como en la conciencia. He aquí la divisa de nuestra época, he aquí la nuestra, he aquí la medida con que mediremos".
"Libertad en política, sí, libertad en literatura, libertad en todas partes... libertad para recorrer ese camino que no conduce a ninguna parte...".

"Sin ir más lejos, yo tengo un sobrino cuyo padre dio también en la flor de las reformas y de las ideas nuevas. Le puso al muchacho tanto divino ayo, y maestro, y pedagogo, que no tenía un momento en el día para rebullirse. Y ¿qué sucedió? ¿Qué había de suceder? Se quedó el muchacho pálido, seco como un esparto... Daba lástima verlo.¡Y dale, que había de estudiar, y que había de...! Pues estudio fue, que... En fin, dos meses hace no más que murió.
-¿Qué dice usted?¡Angelito! ¿Y murió de estudiar?
-No, señor; murió de un cólico; pero voy a lo que es..."

Fuentes:
http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/larra/autor.shtml
http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/lrr/08144065399170073132268/p0000001.htm#I_1_

Apuntes sobre el siglo XIX

El siglo XIX es el siglo en el que se considera que comienza la Historia Contemporanea de España, que es el periodo de la historia que transcurre desde la Guerra de Independencia, en 1808, hasta la actualidad.

En esta primera mitad del siglo XIX (1800-1850), Napoleón quiso exportar las ideas de la Revolución Francesa (1789) a toda Europa, lo que conduce a varios conflictos bélicos. Napoleon puso a su hermano José Bonaparte en el trono español, por lo que habrá sucesivas batallas, luchas violentas y motines que acabarían con la abdicación de Napoleón I, en 1814.

Tras la expulsión de los franceses, España entró en un extenso periodo de inestabilidad, la mayor parte del siglo se sucedieron continuas luchas entre liberales, republicanos y partidarios del Antiguo Régimen. Es una época de exaltación de lo nacional como reacción a las invasiones napoleónicas, la época en la que nacieron los nacionalismos. En el País Vasco se vivieron con dureza las guerras carlistas, en las que se luchó más para conservar los fueros que otorgaban privilegios a la región que para defender el Antiguo Régimen.

En ese contexto nace el Romanticismo, en una época de luchas entre liberales y conservadores. Eso se ve claramente en las dos corrientes principales: el Romanticismo conservador, como reacción conservadora contra el "liberalismo napoleónico" que busca la restauración de la monarquía, la tradición y la religión; y el Romanticismo liberal y revolucionario, que defiende la libertad a todos los niveles: social, político, estético, literario...

Los precursores del Romanticismo, que se extendió por Europa y América, son Rousseau (1712-1778), pensador francés, y el dramaturgo alemán Goethe (1749- 1832). Bajo el influjo de estas figuras los románticos se encaminan a crear obras menos perfectas y menos regulares, pero más profundas e íntimas. Buscan entre el misterio e imponen los derechos del sentimiento. Su lema es la libertad en todos los aspectos de la vida.

El Romanticismo en España fue tardío y breve, más intenso, pues la segunda mitad del siglo XIX lo acapara el Realismo, de características antagónicas a la literatura romántica. Estas son sus características más destacadas:
  • Rechazo al Neoclasicismo y a las Tres Reglas
  • Subjetivismo
  • Atracción por lo nocturno y misterioso
  • Fuga del mundo que los rodea. El rechazo de la sociedad burguesa en la que les ha tocado vivir, lleva al romántico a evadirse de sus circunstancias, imaginando épocas pasadas en las que sus ideales prevalecían sobre los demás o inspirándose en lo exótico.


Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Literatura_espa%C3%B1ola_del_Romanticismo
http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_Espa%C3%B1a
http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_la_Independencia_Espa%C3%B1ola
http://wapedia.mobi/es/Literatura_espa%C3%B1ola_del_Romanticismo