16 jul 2011

¡Enhorabuena! Desafío completo

Después de un mes de silencio por mi parte, vuelvo para clausurar oficialmente el curso con la calma que se merece.

A lo largo de este curso, habéis trabajado a diferentes niveles, algunas personas han encontrado en esta asignatura un espacio de creación en el que han disfrutado de lo lindo. Otras personas no se han sentido tan atraídas por las propuestas pero han ido trabajando con constancia e impulsadas por la fuerza de los compañeros y compañeras de clase.

Ojalá haya logrado despertar, animar vuestro interés por los diferentes aspectos de la literatura: la parte histórica, la personalidad de algunos autores y autoras, el mundo de la poesía, los diferentes niveles de creación literaria, la imaginación creativa, la tertulia crítica... Nuestras clases no habrían sido posibles sin vuestras preguntas (muchas veces difíciles y por tanto muy atractivas para la profesora), el trabajo en grupos, la iniciativa y, sin duda, la gran imaginación que habéis desplegado a la hora de decidir los artículos que habéis creado.

Me gustaría subrayar la colaboración de Mariano Ramos Mejía, quien nos ha animado a escribir haikus y otros microjuegos creativos y nos ha dado voz en el espacio ClubSeis. Si os han gustado estos juegos, os animo a participar en el blog ClubSeis con vuestros comentarios y también enviando vuestras historias. Allá tendréis nuevas formas de desarrollar vuestra creatividad y seguir aprendiendo.

También quiero agradecer la ayuda de José Gregorio del Sol, compañero de la Escuela Universitaria de Magisterio de Donostia y colega en diversos líos. Nos dio una charla sobre libros electrónicos y también sobre bookcrossing que nos animó a compartir nuestros libros cada semana a partir de su charla y a proponer un espacio físico a la Dirección de Aulas de Experiencia de Gipuzkoa. Todavía tengo pendiente un artículo en este blog que preparó para vosotros/as y que la locura de trabajo de estos últimos meses me ha impedido publicar.

Aprovecho la mención a la Dirección de Aulas de Experiencia de Gipuzkoa para agradecer a Marta Sarasa y a Lander Sarasola, que han acogido nuestras iniciativas con agrado y nos han ayudado a llevar a cabo nuestras propuestas. Incluso liamos a Lander para una entrevista, a la que se prestó encantado. Eskerrik asko bioi!

Como resultado de nuestro Desafío 2011, estos son los contenidos de los tres números de la revista:
Desde principio de curso, hemos publicado un total de 53 artículos en 4 meses. A día de hoy y contando con las visitas desde febrero de 2010 a julio de 2011, hemos recibido casi 22.000 visitas de diversas partes del mundo. Los comentarios son bienvenidos por los autores y autoras que tanto han trabajado en estas secciones.

El broche de oro del curso ha sido la presencia de Rosi Garrido, Arantza Bereziartua y Carmen Urretabizkaia en las I Jornadas estatales de Aprendizaje Basado en Proyectos y Metodologías Activas de Donostia, celebradas los días 11 y 12 de julio. Aquí podemos ver a estas estudiantes en acción:


Es hora de cerrar el curso pero no el blog. Aún nos quedan artículos que habéis enviado para publicar y queda en vuestras manos continuar conversando y profundizando en la creación literaria y en autores, obras, historia y lo que creáis oportuno, con la única condición de tener alguna relación con la Literatura. Espero seguir leyendo los comentarios de los libros que leáis y vuestras sugerencias de lectura.

Enhorabuena por ser tan buenos/as estudiantes, por dejaros liar para hacer algo como este blog y por vuestra colaboración en todo el proceso. Que tengáis un feliz verano.


Miguel Hernández Gilabert

Autora: Arantza Garbizu. Grupo Los Barbis.

Retrato realizado por su compañero de cárcel, el dramaturgo Buero Vallejo.


Miguel Hernández Gilabert nació en Orihuela el 30 de octubre de 1910. A los cuatros años del nacimiento de Miguel, su padre decide trasladar el hogar familiar a una casa más amplia, situada en la calle de Arriba (actualmente Casa Museo). La infancia del poeta transcurre entre los juegos y el trabajo. Desde los siete años ayuda a su hermano Vicente en las tareas del pastoreo, aprendiendo de él este oficio. Asiste a una guardería privada, situada en su misma calle.


Su padre consigue que le admitan en las Escuelas del Ave María, anexas al Colegio Santo Domingo. A la edad de nueve años se inicia el aprendizaje escolar de Miguel.

En el curso de 1924-1925 se incorpora a las clases, donde también estudiaba Ramón Sijé, el que más tarde sería su gran amigo. Pronto destaca el interés de Miguel por la lectura y los estudios, consiguiendo excelentes calificaciones. En marzo de 1925 tiene que abandonar sus estudios en el Colegio Santo Domingo ante la crisis económica que atraviesa su familia.

Su padre le necesita para atender el ganado pero, pese a todo, él aprovecha sus horas de pastoreo en la sierra para seguir estudiando. Miguel se convierte en un asiduo visitante de la biblioteca de Luis Almarcha, sacerdote y canónigo de la catedral oriolana. Pero sabe embellecer esta vida monótona con la lectura de numerosos libros de Gabriel y Galán, Miró, Zorrilla, Rubén Darío, que caen en sus manos y depositan en su espíritu ávido el germen de la poesía.

A veces se pone escribir sencillos versos a la sombra de un árbol realizando sus primeros experimentos poéticos. Al atardecer merodea por el vecindario conociendo a Ramón y Gabriel Sijé y a los hermanos Fenoll, cuya panadería se convierte en tertulia del pequeño grupo de aficionados a las letras. Ramón Sijé, joven estudiante de derecho en la universidad de Murcia, le orienta en sus lecturas, le guía hacia los clásicos y la poesía religiosa, le corrige y le alienta a proseguir su actividad creadora.

El mundo de sus lecturas se amplía. El joven pastor va llevando a cabo un maravilloso esfuerzo de autoeducación con libros que consigue en la biblioteca del Círculo de Bellas Artes. Don Luis Almarcha, canónigo entonces de la catedral, le orienta en sus lecturas y le presta también libros. Poco a poco irá leyendo a los grandes autores del Siglo de Oro: Cervantes, Lope, Calderón, Góngora y Garcilaso, junto con algunos autores modernos como Juan Ramón y Antonio Machado.

Miguel Hernández empieza a escribir poesías, aproximadamente, hacia 1925 (15 años). Su principal fuente de inspiración es el entorno en el que vive: la huerta, su patio, la montaña, las cabras, el pastoreo, el río, etc. y aprovecha cualquier ocasión para escribir. Incluso tiene que esconderse de su padre, a quien le molesta esa afición poética de su hijo.

Algunos diarios de la provincia comenzaron a publicar sus primeros poemas. El primero que aparece publicado es el titulado "Pastoril", en el periódico local 'El Pueblo de Orihuela'. Tras esta aparición pública del joven poeta se irán prodigando sus colaboraciones en la prensa local y, posteriormente, en la provincial.

Así, sus poemas van apareciendo en 'Voluntad', 'Actualidad', 'El Día', 'Destellos', 'La Verdad', etc. Se trata, en estos primeros ensayos creativos, de una poesía mimética en la que el joven Miguel va buscando su propia identidad a través de todas las lecturas que está realizando en esos momentos.
La mayor parte de estos poemas adolescentes están compuestos en arte menor combinando romancillos, octosílabos, heptasílabos, etc., con bastante destreza.

Se forma el llamado "Grupo de Orihuela", como fruto de la amistad entre Carlos Fenoll, Miguel Hernández y Ramón Sijé. Sus inquietudes literarias les animan a reunirse periódicamente en la tahona propiedad del padre de Carlos Fenoll. Cada uno compagina su trabajo o sus estudios con estas aficiones literarias, por lo que tienen que celebrar las reuniones al acabar la jornada.

En 1931 realiza su primer viaje a Madrid y, al no encontrar el apoyo que esperaba, regresa a Orihuela. Participando en un homenaje a Gabriel Miró. En 1933 se edita su primer libro, 'Perito en lunas'. En 1934 realiza su segundo viaje a Madrid. Este viaje supone un cierto triunfo para él. Se publica en la revista 'Cruz y Raya' su auto sacramental 'Quién te ha visto y quién te ve y sombra de lo que eras'. Comienza a relacionarse con grandes poetas como Alberti, Rosales, Aleixandre y Neruda. Regresa a Orihuela en verano.

En noviembre de 1934, después de comenzar el drama titulado 'El torero más valiente, vuelve a Madrid'. En esta ocasión conocerá mejor el ambiente literario. En 1935 colabora en las Misiones Pedagógicas. Comienza su trabajo en la enciclopedia 'Los Toros', con José María de Cossío. Miguel participa, en Cartagena, en un acto-homenaje a Lope de Vega. Escribe el drama 'Los hijos de la piedra'. Su amigo Ramón Sijé fallece en diciembre de 1935.

En 1936 publica su "Elegía" dedicada a Ramón Sijé. Se edita su libro de poemas 'El rayo que no cesa'. Termina su obra teatral 'El labrador de más aire'. Se incorpora al Ejército Popular de la República. Es nombrado Comisario de Cultura.

GUERRA CIVIL Y MUERTE
En febrero de 1937 es destinado en Andalucía al "Altavoz del Frente". En marzo se casa con Josefina Manresa. Participa en el II Congreso Internacional de Intelectuales en Defensa de la Cultura, celebrado en Valencia. Realiza un viaje a la URSS, formando parte de una delegación española enviada por el Ministerio de Instrucción Pública, para asistir al V Festival de Teatro Soviético. Se publican 'Viento del Pueblo', 'Teatro en la guerra' y 'El labrador de más aire'. En diciembre nace su primer hijo, Manuel Ramón. En otoño de 1938 muere su hijo y ello provoca una serie de poemas que anuncia en su libro 'Cancionero y romancero de ausencias'. Escribe el drama 'Pastor de la muerte'. Actúa como soldado, y como poeta, en diversos frentes.

En 1939 nace su segundo hijo, Manuel Miguel. En abril el general Franco declara concluida la guerra. Miguel intenta escaparse a Portugal, pero se lo impide la policía portuguesa y es entregado a la Guardia Civil fronteriza. Tras su paso por Huelva y Sevilla, en la prisión de Torrijos en Madrid, donde compone las famosas "Nanas de la cebolla". Puesto, inesperadamente, en libertad, es detenido de nuevo en Orihuela. En 1940 se le traslada a la prisión de la plaza de Conde de Toreno en Madrid. Es condenado a la pena de muerte.

Más tarde la condena es conmutada por la de 30 años de prisión. En septiembre, es trasladado a la prisión de Palencia y en noviembre, al penal de Ocaña. En 1941 es trasladado al Reformatorio de Adultos de Alicante. Se manifiesta una grave afección pulmonar que se complica con tuberculosis.

En 1942 muere en la enfermería de la prisión alicantina y es enterrado en el cementerio de Nuestra Señora del Remedio de Alicante. Contaba, a su muerte, con 31 años de edad.



CANCIONERO Y ROMANCERO DE AUSENCIAS
(1938-1941)
No salieron jamás
del vergel del abrazo.
Y ante el rojo rosal
de los besos rodaron.

Huracanes quisieron
con rencor separarlos.
Y las hachas tajantes
y los rígidos rayos.

Aumentaron la tierra
de las pálidas manos.
Precipicios midieron,
por el viento impulsados
entre bocas deshechas.
Recorrieron naufragios,
cada vez más profundos
en sus cuerpos, en sus brazos.
Perseguidos, hundidos
por un gran desamparo
de recuerdos y lunas,
de noviembres y marzos,
aventados se vieron
como polvo liviano:
aventados se vieron,
pero siempre abrazados.

CANCIÓN DEL ESPOSO SOLDADO
He poblado tu vientre de amor y sementera,
he prolongado el eco de sangre a que respondo
y espero sobre el surco como el arado espera:
he llegado hasta el fondo.

Morena de altas torres, alta luz y ojos altos,
esposa de mi piel, gran trago de mi vida,
tus pechos locos crecen hasta mí dando saltos
de cierva concebida.

Ya me parece que eres un cristal delicado,
temo que te me rompas al más leve tropiezo,
y a reforzar tus venas con mi piel de soldado
fuera como el cerezo.

Espejo de mi carne, sustento de mis alas,
te doy vida en la muerte que me dan y no tomo.
Mujer, mujer, te quiero cercado por las balas,
ansiado por el plomo.

Sobre los ataúdes feroces en acecho,
sobre los mismos muertos sin remedio y sin fosa
te quiero, y te quisiera besar con todo el pecho
hasta en el polvo, esposa.

Cuando junto a los campos de combate te piensa
mi frente que no enfría ni aplaca tu figura,
te acercas hacia mí como una boca inmensa
de hambrienta dentadura.

Escríbeme a la lucha, siénteme en la trinchera:
aquí con el fusil tu nombre evoco y fijo,
y defiendo tu vientre de pobre que me espera,
y defiendo tu hijo.

Nacerá nuestro hijo con el puño cerrado,
envuelto en un clamor de victoria y guitarras,
y dejaré a tu puerta mi vida de soldado
sin colmillos ni garras.

Es preciso matar para seguir viviendo.
Un día iré a la sombra de tu pelo lejano.
Y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo
cosida por tu mano.

Tus piernas implacables al parto van derechas,
y tu implacable boca de labios indomables,
y ante mi soledad de explosiones y brechas
recorres un camino de besos implacables.

Para el hijo será la paz que estoy forjando.
Y al fin en un océano de irremediables huesos,
tu corazón y el mío naufragarán, quedando
una mujer y un hombre gastados por los besos.
De "Viento del pueblo" 1936-1937


Fuentes:
http://www.miguelhernandezvirtual.com

Imágenes:
http://cosasquenuncapudedecirte.blogspot.com/
http://www.zzona.com/blogeva/2010/10/30/centenario-del-nacimiento-de-miguel-hernandez/

19 jun 2011

Lo efímero de la música.

Ocurre que la música existe y "palpita" mientras alguien la interpreta. Y sólo "vive" por tanto mientras están presentes en el espacio esas depresiones y sobrepresiones ordenadas en el aire que nos envuelve, y que de ese modo conforman el sonido. La música sólo ocurre mientras esta "siendo", y en vivo sonará diferente en cada momento y en cada lugar, en cada orquesta y en cada director. No hay dos conciertos iguales, y algunos de ellos que recordamos como "especiales", serán en grandeza y belleza ya "irrepetibles". Así al menos me lo parece.

16 jun 2011

Adolescencia


Hoy he vuelto a subir al cementerio,
y mirando de lejos tu panteón
he marchado silencioso, con miedo,
para ver si aún duraba aquel te quiero
que escribí en tu losa el año anterior.

Estaba tu tumba solitaria,
llena de zarzas, sin una flor;
para ellos eres cosa olvidada,
ya no recuerdan las tardes pasadas,
pero no sufras, te recuerdo yo.

He arrancado del camino una rosa
y te la he puesto en el corazón,
y me has sonreído desde tu fosa,
y te he visto pálida y hermosa,
juntos hemos rezado una oración.

Caminando hacia la puerta enrejada
me he vuelto para decirte adiós,
y he visto tu tumba abandonada,
y a ti allí adentro, allí encerrada,
y he sentido en mi carne dolor.

Cuando en las noches frías de invierno
oigas pasos en derredor,
y sientas un cálido aliento
que te envuelve y embriaga en silencio,
no temas, no, que seré yo.

4 jun 2011

Becquer y el País Vasco

Autora: Arantza Bereciartua - Grupo Hirutahiru

De sus Obras Completas (6ª edición), Madrid, Aguilar, 1949, pp. 1013-1014, apartado “Casus ablativus: en, con, por, sin, de, sobre la inauguración de la línea completa del ferrocarril del norte de España”.

Gustavo Adolfo Bécquer realiza el viaje inaugural del ferrocarril del norte, que uniría Madrid con Paris.

En agosto de 1864 cubrió en tren este viaje como comentarista del diario “El Contemporáneo”, y el artículo que se publicó refiere algunas descripciones del paisaje del Guipúzcoa por donde atravesó el ferrocarril, y que llamaron su atención.

Escribe Bécquer:

De Olazagoitia a Beasain.- Cojase una caja de juguetes alemanes o suizos, de esas que venden en casa de Sckrok, y que son el sueño de oro de los muchachos; una de esas cajas que dejan ver, al levantar su blanca cobertura, todo un mundo de animalitos, casas, árboles, peñas y figuras de aldeanas, con sus trajes azules, amarillos y rojos, mezclado y confundido en caprichosa evolución sobre una capa de musgo verde. Colóquese primero el campanario en el valle, los chalets con sus barandas de madera y sus pisos volados, en el ribazo del monte; muchos árboles por acá y por allá, y las cortaduras; en un termino unas vaquitas; en otro, un puentecito y verdura, un mar de verdura que contenga todos estos objetos, se coloca arriba; y el pueblecito, que estaba arriba, abajo; los árboles que se veían allá, aquí. Y así se sigue trastornándolo todo y combinando, de mil modos distintos, la misma torre con los mismos caseríos, sobre las mismas hondonadas y las mismas eminencias, siempre sobre el idéntico fondo de verdura, como se combinan los objetos y colores en un calidoscopio, y se tendrá una idea muy aproximada de los que son las Provincias vistas al paso desde las ventanas del coche…
Desde que se abandona Olazagoitia hasta llegar a Beasain, se vive como Proserpina, según la relación de las fabulas mitológicas: la mitad del tiempo, sumido en las sombras de las entrañas de la tierra, la otra mitad, gozando de la luz del sol en la superficie. Atravesamos una verdadera cordillera de montañas. Se sale de un túnel para entrar en otro. Yo he contado en este trayecto hasta veintitantos, y después he perdido la cuenta. Donde no se ha horadado la roca para atravesar una altura, se ha levantado un puente para salvar un precipicio. Por un lado y otro del coche se ven las antiguas sendas que suben y bajan serpenteando lenta y trabajosamente alrededor de los montes y los valles, siguiendo sus vueltas, sus ondulaciones y sus caprichos, para enlazar unos con otros los pueblos, mientras el tren corre con una carrera frenética a lo largo de la vía, derecho su camino, salvando los obstáculos, desafiando las contrariedades, rompiendo las vallas que puso la Naturaleza a la osadía de los hombres….”

Fuente: LO “VIZCAINO” EN LA LITERATURA CASTELLANA.-
Por P. Anselmo de Legarda
Biblioteca Vascongada de los Amigos del País. San Sebastián 1953

Fuente: Articulo del periódico “Diario Vasco” de San Sebastián, del 17 de febrero de 2007, en la sección
, el articulista Mikel G. Gurpegui, recoge anécdotas de Gustavo Adolfo Bécquer, en ese mismo viaje inaugural del ferrocarril.

Y dice:

"Heme aquí en San Sebastián, traído y llevado por las oleadas de la multitud, sin saber de que forma valerme para proseguir apuntando mis impresiones. ¡Son tantas las cosas que a la vez reclaman mi atención¡ ¡Tantos los objetos que a un tiempo hieren mis ojos!

Aquí un altar, con un sacerdote revestido de las capas pluviales, sus cantos religiosos y sus incensarios que despiden columnas de humo perfumado y azul.

Allá un dosel de oro y terciopelo, grandes uniformes, bandas rojas y azules, placas de brillantes, todos los esplendores de la monarquía y la Marcha real que llena el viento de sus acordes majestuosos.

En medio, la locomotora empavesada que bufa contenida como un corcel fogoso sujeto por el jinete.
Luego, una multitud inmensa de colores abigarrados que acude por todas partes y se apiña en torno al lugar de la ceremonia.

Al fondo, el puerto con su bosque de mástiles empavesados con banderas de todas las naciones; el castillo, que saludó a las majestades del cielo y de la tierra con sus formidables bocas de bronce; la ciudad, que se extiende al pie de la montaña; las campanas, que voltean ruidosas y alegres, y, por ultimo, el mar inmenso…

Estoy completamente mareado.

Después del banquete ha habido regatas; después de las regatas, la visita de su majestad a la iglesia de Santa Maria, y vivas y música, y cohetes voladores; en seguida ha partido el tren real, y a la media hora el de los convidados que continúan hasta Paris.

No se a cuantas personas notables he visto (…).

Y no han parado aquí, sino que acto continuo ha comenzado la iluminación y los fuegos de artificio, y el baile, que se ha prolongado hasta las tantas de la noche”.


Dos crónicas que ponen en relación al escritor Bécquer, famoso por sus poesías y rimas, pero desconocido como prosista, con la ciudad de San Sebastián del siglo XIX y con la descripción que hace del paisaje que atraviesa el ferrocarril al internarse por la escarpada orografía del macizo de Aitzkorri.


Recopilación de Arantza Bereciartua

2 jun 2011

Concha Espina (1869-1955)

Imagen de ojosdepapel.com
María de la Concepción Jesusa Basilisa Espina, más conocida como Concha Espina (Santander, Cantabria, 14 de mayo de 1869 - Madrid, 19 de mayo de 1955), fue una de las pocas escritoras que pueden considerarse de la Generación del 98.



Como otras mujeres de su época, tuvo grandes dificultades para ser reconocida y su obra, muy premiada, no suele mencionarse habitualmente en los libros de literatura. Fue candidata a Premio Nobel de Literatura en 1926, 1927 y 1928 pero finalmente no lo logró.

Imagen de elpais.com
Se considera una de las mentes más preclaras de la literatura española de principios del siglo XX. Celebraba salones literarios en Madrid, a los que acudían grandes intelectuales y escritores de la época. En 1938 es nombrada miembro de honor de la Academia de Artes y Letras de Nueva York. En 1928 casi fue candidata a la Real Academia de la Lengua y se reintenta su admisión en 1941, otra vez sin éxito alguno. En 1950 recibe la Medalla del Trabajo. Fallece el 19 de mayo de 1955.



De sus obras, cabe destacar Mujeres del Quijote (1903), La Esfinge Maragata (1914) y Tierras de Aquilón (1924), premiadas por la Real Academia de la Lengua, y Altar Mayor, Premio Nacional de Literatura en 1927.



Para saber más de esta gran escritora:
http://es.wikipedia.org/wiki/Concha_Espina
http://escritoras.com/escritoras/escritora.php?i=95
http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1687

"Los viejos no deben enamorarse"

Autores: Grupo Ausencias
- Mari Carmen Ayerbe
- Maria Luisa Erlaiz
- Ana Luisa Argomaniz
- Paco Melón



El grupo Ausencias hemos trabajado la obrita de Castelao "Os velhos non deben de namorarse" Sobre ella, Paco ha plasmado su opinión y las mujeres, M. Carmen, M. Luisa y yo, otra. Ahí van las dos y como diría Monfort "mata a todos que Dios reconocerá a los suyos"

"Qué emocionante es ver a un viejo que llora por un amor que perdió cuando era joven. Los ancianos deben atesorar los amores de juventud porque les ayudan a vivir; pero los amores tardíos los matan y su muerte hace reir a la gente " dice Alfonso R. Castelao en el prólogo.

Varias razones nos mueven a escribir sobre este eterno problema, que no es otro que la no aceptación de la vejez y como consecuencia, de la muerte. Es más bien un problema masculino. En un mundo, se quiera o no, de cultura machista, resultaría más patético ver a una vieja languidecer de amor por un adolescente.

Al formar parte de un grupo encuadrado en el "Aula de la Experiencia", nos sentimos igualmente obligados a lanzar este "aviso de navegantes". La mayoría de nosotros pasamos de los 60. La permisividad actual y la primavera acentúan los riesgos para esta colectividad que, ya de por si vulnerable, podría quedar atrapada como las moscas en la miel "presa de patas en él".

Además, la obra queda adornada por la canción "Lela", nombre de la protagonista y diminutivo de Manuela. Todos los niñoa gallegos denominan así a su abuela y ésta vuelca su ternura con ellos, Dulce Pontes nos regala con una versión en gallego (no portugués) que agradecemos muy especialmente.
La letra de la canción reza así :

       Están as nubes chorando
       Por un amor que morreu
       Están as rúas molhadas
       De tanto como choveu  (bis)

       Lela , Lela
       Leliña ; por qué non morro !
       Quero mirarme
       nas meniñas dos teus olhos
       Non me deixes
       y ten compasión de min.
       Sen ti non podo,
       Sen ti non podo vivir.

       Dame alento cas túas palabras
       Dame ceime do teu corazón,
       Dame lume cast tuas miradas,
       Dame vida co teu doçe amor.

       Sen ti non podo,
       Sen ti non podo vivir,,,,

Musicalmente es lindo, muy lindo, lo que aqui se dice, pero maticemos que lo dice un hombre. Un hombre enamorado que no es correspondido y aún, siente que es engañado y decide poner fin a su vida, como así ocurre.

El autor Alfonso Manuel Rodriguez Castelao (Rianjo, La Coruña, España 1886, Buenos Aires Argentina, 1950) fué un político, escritor, pintor médico y dibujante español de Galicia, así como uno de los padres del nacionalismo gallego. Estudió medicina y afirmaba "Me hice médico por amor a mi padre; no ejerzo la profesión por amor a la humanidad". Castelao es sin duda el gallego más destacado del siglo XX.

La obra (copiamos de Antzerti, pag 142):

"Escrita para ser representada, consta de 3 actos y es más bien una artimaña escenográfica donde juegan el amor y la muerte su eterna partida, con tres viejos imprudentes: el boticario, Don Saturio, que se suicida por la joven Lela ingiriendo solimán; el hidalgo, Don Ramón, quien acaba sus dias postrado en un estercolero por el amor que le profesaba a Micaela; y el Sr. Fuco, que muere de felicidad tras haberse casado con la pícara Pimpinela.

Además de estos tres personajes, que desempeñan un papel básico en la obra, la Muerte, disfrazada de mendiga, es esencial asimismo para el desarrollo dialéctico del juego que se entreteje entre el amor y la muerte. A otro nivel desfila toda una galería de personajes menores, como comparsa de los centrales, contribuyendo a dar variedad y viveza al argumento: a saber, las hermanas del boticario, el carabinero, Pimpinela, los enmascarados, las pícaras mujeres, etc. por citar solo los más característicos"



        "Poder es querer"
- espejo del dicho-


¿De qué va el bueno de Castelao?
Eso que nos cuenta es esperpento, dislate, desatino y locura. Hay que ser joven hasta la muerte, pues lo mismo se encuentran viejos de 20 años que jóvenes de 80 (como Einstein). Cuando se es joven, se es joven para siempre. Cierto que algunos quedan un poco ridículos pero es porque no lo tienen asumido y piensan que es un engaño que les juega el destino y entonces, con esa fractura entre lo que se vive y lo que se piensa, se lo pasan fatal y en vez de vivir la vida con disfrute (que la vida es un sueño ya lo decía Calderón y Buda y...) la viven como una carga un sufrimiento, un rompimiento... y ¿cómo se escayola eso?

Ya decía Picasso (y mira que éste sabía...) que un hombre tiene siempre la edad de la mujer que ama, y a esto, para que sea políticamente correcto, añado yo que la mujer también. Mira a la Elisabet T. con su butanero (o peón de la construcción que también están recios) o a la Marujita o a la Saritísima con sus guayabitos o hasta la mismísima Duquesa de A. y los/las demás de envidia, que rabien.

Y es que sólo nos parece bien en los "genios" reconocidos. Se ve que precisa la justificación de la renovación del ciclo creativo, de que al invierno es necesario que le siga la primavera, si no, todo se acaba; las musas, etc.

El hombre no deja de enamorarse cuando envejece sino que envejece cuando deja de enamorarse. De vez en cuando hace falta, como las serpientes, cambiar de piel para seguir adelante. Y así tantos músicos, escritores, pintores, poetas y cineastas. Nos vienen aquí Borjes, Octavio Paz, Cela, Alberti, Paul McCartney, Charles Chaplin, Woody Allen... Quedan peor justificados los de la farádula, políticos, nobles y alto clero (cardenales y más) por ser gente caprichosa y de mucho ego; Véase Hugh Hefner, Julio Iglesias (y su padre también), la Duquesa de A., los Borgia, y no nombro políticos por si meten la bicha de un pleito... PERO,

¿Donde está escrito, en qué Biblia, en qué Coran, en qué Constitución Fundacional dice que está prohibido ser feliz? (música de fondo; Françoise Hardy cantando "Tous les garçons et les filles de mon àge se proménent..."