26 may 2011

Mujeres en el Siglo de Oro español

Autora: Ana Luisa Argomaniz. Grupo Ausencias.

Encontrar referencias de mujeres inmortales en la España del Siglo de Oro de las Artes y de las Letras es tarea difícil. Digamos, siguiendo el comparativo mineral, que para ellas fue el Siglo del Carbón por la oscuridad en que se vieron sumergidas.


Entre el XV y el XVI brillaron Beatriz Galindo "La Latina", primera alumna de la Universidad de Salamanca y profesora de latín de la Reina Isabel la Católica y sus hijos; Luisa de Medrano, Juana de Contreras y Francisca de Nebrija, mencionadas por Mariló Vigíl (1998) en su libro "Vida de las mujeres en los siglos XVI y XVII", que también accedieron a dar clases en la Universidad de Salamanca, en el caso de Francisca, sustituyendo a su padre Antonio de Nebrija. Cómo pudieron hacerlo si su acceso estuvo prohibido hasta el siglo XX, solo podemos explicárnoslo en base a la gran calidad y altura de sus conocimientos.

Y no nos olvidemos de María de Zallas, a la que Lope de Vega llamó "Sibila de Madrid". En sus novelas denuncia las injusticias indignantes con orgullo femenino y sin tapujos. En el siglo XVIII fue prohibida la reedición de sus novelas por la Inquisición.

En el Barroco, siglo XVII español, la mujer tenía la presencia y consideración de un árbol, cuya función fuera dar frutos en servicio de su propietario. No permitieron que fuera nada más. Y para ello editaron (Fray Luis de León, Vives y otros educadores de la época) manuales de "La perfecta doncella", "La perfecta casada", "La perfecta viuda" y "La perfecta monja". Todo ello, alrededor de su posición en la familia o fuera de ella y tratando de encontrar la cuadratura del círculo. Las mujeres eran divinas o demoníacas, tal como Literatura, Pintura y Teatro nos las presentan pero nunca iguales a los hombres.

No nos desanimemos; entre tanta oscuridad también vivieron Teresa de Ahumada y Cepeda (Santa Teresa de Jesús) y Sor Juana Inés de la Cruz:
 Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia,
y luego con gravedad
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Queréis con presunción necia
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Tais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que falta de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que con desigual nivel
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende
y la que es fácil enfada?

Mas entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos enhorabuena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada,
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar
y después con más razón
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo. 

No vamos aquí a revolver en la misoginia reflejada en los grandes escritores del Siglo de Oro, ya han arado antes esos campos. Fijémonos en Quevedo, que dedicó la más exquisita poesía amorosa a la inaccesible Lisis pero que también escribió crueldades increibles sobre las mujeres; Julián Juderías, biógrafo suyo, dice:

"Odia a las mujeres al modo y manera que el beodo puede aborrecer al vino, sin perjuicio de ceder a la atracción irresistible de la bebida"

Hagamos un repaso a la obra pictórica de la época a través de los más grandes y veremos que la representación femenina es puntual: por un lado, reinas e infantas, vírgenes y santas (de dos tipos: las de "buena vida", mártires y monjas, y las de "mala vida", representadas en Santa María Magdalena y Santa María Egipcíaca, ambas muy arrepentidas y por eso santas); y por otro, una representación muy pequeña de la mujer normal, tal es así que casi nos bastan los dedos de las manos.

Murillo (1617-1682):
"Pequeña vendedora de fruta"
"Las dos gallegas"
"Vieja espulgando a un niño"
"Vieja con gallina"
"Vieja con debanadera"
"Las dos gallegas" pintoresfamosos.cl

"Pequeña Vendedora de Fruta" www.reprodart.com
Velazquez (1599-1660):
"La costurera"
Retratos de Sibilas (dos retratos)
"Rebeca y Elíezer"
"Dama con abanico"
"Cristo en casa de Marta y María"
"Vieja friendo huevos"
"Las hilanderas"


"Las hilanderas" http://letrasenelestelas.blogspot.com/













"Vieja friendo huevos" Galería de Enrique Luis Cordero



¿Qué nos faltó a las mujeres en el Siglo de Oro español para tener tan escaso reconocimiento?

19 may 2011

Amores

Autores: Grupo Argia
Carmen Blanco-Argibay
Luisi Miranda
Alberto Lázaro
Juanmari Goikoetxea
Luciano Murillo


Siendo un chiquillo, apenas once años, ya le atraían las cosas de la iglesia y todo aquello que la rodeaba, los curas, los sermones, la suntuosidad de las vestimentas en los oficios y también algo de lo que representaba ser la autoridad de la iglesia en la comarca. Aceptó ser acólito, ayudante de los curas, monaguillo que se decía entonces. Desde su “influyente posición”, el muchacho observaba el comportamiento de los feligreses en las ceremonias y actos religiosos, que eran muchos y variados en la época.
De todas las experiencias que estaba viviendo, una le llamó especialmente la atención, porque de aquello aprendió la facilidad con que la gente pasa de la felicidad a la tristeza, del amor al desamor, de la vida a la muerte.
Aquél día era sábado y tenían que oficiar una boda. Alrededor de las doce llegaron los novios y él los recibió en la puerta de entrada de la iglesia, ya que era el encargado de notificarles el protocolo, dónde debían de colocarse, las respuestas habituales de la liturgia, si llevaban consigo las alianzas, las arras etc.etc.
Miró al novio como de costumbre, pero aquel hombre tenía un aura distinta a todos los novios que había visto hasta entonces. Irradiaba sensibilidad, delicadeza, llevaba el amor del enamorado en sus ojos. Su mirada estaba cargada de sinceridad. Fue una ceremonia especial, diferente a tantas otras, de las que marcan y permanecen en el recuerdo.
Al día siguiente de casarse, como era habitual, iniciaron el viaje de novios. Él conducía el coche. Ir fueron los dos juntos. Volver lo hicieron por separado. Él en ambulancia al hospital. Ella volvería en un coche fúnebre camino del camposanto.
No había transcurrido un mes de la alegría de las nupcias y allí estábamos, en el mismo lugar, en la misma iglesia, esta vez oficiando el funeral por su amada. Todo estaba cambiado, las flores no eran ramos, eran coronas, la música de la esperanza se tornó en una dolorosa y triste despedida. Hasta las vestimentas habían abandonado el colorido suntuoso, para envolverse en la oscuridad. En esta ocasión las campanas tañían lágrimas de dolor, los húmedos ojos de los asistentes daban muestras de amargo desconsuelo, sus gargantas, incapaces de articular palabras que no fueran de condolencia.
Pulsar la flecha

Volvió a mirar de frente a aquel hombre y constató que su aura especial le había abandonado. Aquel hombre al que él había casado era la voz del lamento, del abatimiento. En aquellos momentos no entendía la vida, dejó de tener valor la vida. Lo repetía una vez y otra. Era una convicción y también una premonición. El monaguillo estaba descubriendo por vez primera a través de aquél hombre el sentido del miedo, el significado de perder lo que se ama.
Al día siguiente, el rumor estaba en la calle. El hombre había saltado la tapia del cementerio provisto de una navaja. El enterrador en su última ronda oyó gemidos, se acercó y lo encontró acurrucado sobre la tumba de su amada esposa, sus muñecas cercenadas, teñidas de rojo sangre. Llegó a tiempo al hospital.
El hecho fue muy comentado en la comarca, también en el seno de la iglesia. Era la primera vez que ocurría algo de esa naturaleza. El chico ya tenía su héroe particular. Aquel hombre había alcanzado la más alta expresión del amor, prefirió morir por amor que vivir sin su amada. El suceso tuvo sus detractores entre los más adultos y algunos admiradores entre los más adolescentes, pero todos se sentían estremecidos.
Pasaron los días, no había transcurrido todavía un año cuando la sorpresa aparecíó en los ojos del monaguillo. Se resistía a aceptar lo que tenía delante. Su héroe se venía abajo. Su idea romántica del amor empezaba a desmoronarse. De nuevo aquel hombre estaba en el mismo lugar, en la misma iglesia, irradiaba la misma aura que el muchacho apreció en la ocasión anterior. Pero la mujer no era la misma. El enlace ya no tenía para el muchacho la misma magia. Había cumplido ya los doce y aprendió que el amor es caprichoso, cambiante, incontrolable y viajero, se traslada como el polen que, con la ayuda del viento, se puede posar en una u otra flor.

17 may 2011

Ríos de vida

Autor: JLB (José Luis Basterra)


Cuando paseando por los pasadizos

del barrio de Santa Cruz

te encuentras en una plaza

con un grupo de amigos que festejan

una ocasión de reencuentro.

Y cuando la luz y el olor de los naranjos

te embriaga.

Cuando oyes cantar una canción

que habla de sentimientos de la vida.

Cuando sientes que te embriaga

la alegría compartida.

Tu espíritu se altera y sientes

una descarga de adrenalina

que conmueve todos tus sentidos

haciendo al cuerpo estallar de alegría

que te sale por los ojos

como ríos de vida.


(Creado con la inspiración del Día de la Poesía 2011)

15 may 2011

Juego de palabras

Autores: Grupo Atzekoak



Con la A: receta antiestrés ( 50 vocablos )

Aquel Agosto abrasador, ante amigas alucinadamente apáticas,
acaloradas al anochecer, asomándose airosa al áspero alfeizar,
Amelia,abuela amorosa, arrojaba al ancho aljibe abundante agua,
aceite, ajos, avena, abelia, alimentos afrodisiacos algo azucarados,
añadiendo, además, achicorias, acelgas al aliño, avisando antes
a aquellos alocados alquimistas ante actitudes alucinógenas,
agradables, acaso agridulces.


Con la A: historias ante el fuego ( 50 vocablos )

Ayer al atardecer, ante ascuas asando aves armoniosamente aderezadas,
aromatizadas al ¨Armagnac¨, ante aquel aventurero ambientando alocadas
andanzas, acabé anonadado al advertir a aquella apasionada amazona,
abrazada al alazán alado, abalanzarse ágilmente ante álamos altísimos,
árboles animados, amigos ancestrales afincados ante aldeas, abadías,
ánimas, áureas, arpegios, amores adolescentes azarosamente apañados.

AMAR CON LA ” A “


Amada Amalia :

Antes aborrecía al amor, ahora ámote apasionadamente

Abraza al amor, acaricia al alelí, acomoda así al anfitrión.

Amalia, Amalia, Amalia anima al adulador.

Amalia ámame, adios alegría, adios adorado amor.



ACTORES CON LA “A


Aduladores actores, aspirantes a abundar acciones apasionadas, alegrías, aventuras acarreadas a África, anhelo ansiosamente ayudéis al aprendizaje ambicioso, admirando apasionadamente al autor.


Con la E: Historia de amor

Estaban en ese exclusivo, estrecho, ennegrecido entrepiso en Estepona,
Enedina ella, Eusebio él.
Encontrábanse entregados, entrelazados, enredados, encendidos....
Encima ella, engarzado él.
Enedina, engatusada, enardecida, enfrascada en el envite
Excitada ella, encandilado él.
Eusebio, enfangado, entra en el embrujo envolvente
Entregada ella, empellando él.
El espejo encuadra el escorzo enclavijado, encerrando el éxtasis en el edredón
Enfoscada ella, enervado él.

10 may 2011

Soneto inesperado

Un sauce del lago las puntas ya mete
de sus ramas en el agua cristalina,
clara, limpia, transparente y argentina,
que la quiebran varios cisnes, unos siete.

Allí al fondo un roble austero más que Göethe
está cubierto de una tenue neblina,
como la luz, como la púrpura de fina;
el sol por el horizonte se entremete.

Oscurece, y en el lago se refleja
en el fondo de sus aguas una luna;
melancólica parece que se queja.

Corre el tiempo, dan las doce, dan la una,
la mañana lentamente se despeja,
y el sol de entre montes sale de su cuna.

Coloquio sobre Patricia HIGHSMITH: La novela policíaca y de suspense

Autoras: Grupo Hirutahiru (antes Hirutabi)

Patricia Highsmith - Imagen de larazon.es

La elección de esta autora surge en el grupo por su transgresora personalidad que se ve reflejada en su obra literaria.

Las obras de Highsmith no son simplemente novela negra sino que cuestionan los valores morales, la violencia, el bien y el mal desde la descripción sicológica de sus personajes. En ellas narra con descarnada precisión los acontecimientos, muchas veces horribles, que modifican la ética de las personas. Es terrible darse cuenta de lo sencillo que puede ser convertirse en asesino, y que además aprobemos esta conducta.


Obras de Patricia Highsmith leídas  para la realización del presente trabajo:

  • Extraños en un tren (1950) Rosi Garrido
  • El talento de Mr. Ripley - (1955) Arantza Bereciartua
  • Ese dulce mal (1960) Carmen Urretabizcaya
  • Crímenes imaginarios (1965) Maite Zaldua
  • El temblor de la falsificación - (1969) - Julia Almandoz
  • Pequeños cuentos misóginos (1974) Pili Izaguirre

Este es el coloquio realizado tras la lectura de las obras. Esperamos que os parezca interesante:

Ir a descargar

Más información sobre la autora:

Si queréis profundizar en la biografía de esta fascinante autora, aquí tenéis algunos aspectos de su vida.

Nació en 1921 en  Texas. Sus padres se divorciaron cinco meses antes de nacer ella, y no conoció a su padre hasta los doce años. Los seis primeros años  vivió y fue educada por su abuela materna. En 1924 su madre se casó con Stanley Highsmith, del que Patricia tomaría el apellido.

En su juventud mantuvo una relación intensa y complicada con su madre y con su padrastro, al que no soportaba porque le robó el afecto de su madre. Según contó la propia Patricia Highsmith, su madre le confesó que durante su embarazo había tratado de abortar bebiendo aguarrás. Nunca superó esta relación de amor y odio, que la acompañó durante el resto de su vida y que llegó a convertir en ficción en el cuento The Terrapin en el cual un joven apuñala a su madre.

A los ocho años descubrió el libro de Karl Menninger La mente humana y quedó fascinada por los casos que describía de pacientes afligidos por enfermedades mentales. Los análisis de este autor sobre las conductas anormales influyeron en su percepción de los personajes literarios.

Se graduó en 1942 en el Barnard College de Nueva York, una prestigiosa universidad para mujeres donde estudió literatura inglesa, latín y griego. Fue  escenario de infinitas aventuras sexuales con mujeres y ocasionalmente con hombres. Durante este período neoyorquino escribió libros de cómic y cultivó la amistad de otro escritor de conducta divergente, Truman Capote.

Admiraba a Virginia Wolf (intentó  imitar su novela La olas), y también a Julian Green, escritor norteamericano con obsesiones sexuales tan inconfesables como las de ella, a André Gide (otro transgresor), y a Oscar Wilde por sus agudas paradojas.

Cuando tenía 29 años su primera novela Extraños en un tren fue llevada al cine por Alfred Hitchcok. En esta novela ya se veía lo que sería una constante en su obra: dos hombres unidos por una obsesión mutua que encierra una fantasía sutilmente homoerótica.


Imagen del blog elementalkeridoblog
Imagen de todocoleccion.net

En 1952, (vetada por su editorial) publica bajo el pseudónimo de Claire Morgan su novela El precio de la sal. Trata de la problemática historia de amor entre dos mujeres, con un final feliz insólito para la época. Treinta y tantos años después la reimprimió con el título de Carol y descubriendo que era ella la verdadera autora, revelando en su epílogo las comprensibles razones del anonimato inicial. Finalizaba con estas palabras: "Me alegra pensar que este libro le dio a miles de personas solitarias y asustadas algo en que apoyarse".     

Una estancia en Europa le inspiró el personaje del amoral Tom Ripley, cuya primera aparición data de 1955 con El talento de Mr. Ripley, escrita tras su primer viaje al Viejo Continente.

Imagen de golem-librosycomentarios.blogspot.com





Con esta primera novela de la serie de Ripley obtuvo el Gran Premio de Literatura Policíaca y fue adaptada al cine dos veces. A Pleno Sol en 1960, dirigida por el francés René Clément e interpretada por Alain Delon. Y un remake en 1999, El talento de Mr. Ripley de Anthony Minghella, interpretada por Matt Damon. El personaje aparecerá en otras cuatro novelas y se convertirá en uno de los más populares protagonistas de series de novelas policíacas.

En su vida, en su obra y en sus amores era obsesiva, giraba sobre las mismas coordenadas, los mismos rencores. Por eso sus personajes y acciones se repetían. Fue una mujer atormentada y  adicta al alcohol. Dejó una extensa obra: Mar de fondo, Ese dulce mal, Rescate de un perro, El cuchillo, El diario de Edith, La celda de cristal, etc.etc. Small g: Un idilio de verano fue su obra postuma. El argumento de la misma es casi inverosímil: Un hombre homosexual recibe la noticia de que tiene SIDA, un engaño de su médico para que se asuste y empiece a practicar sexo seguro. Parece ser que se inspiró en un amigo suyo suizo para crear el personaje central de esta novela.

Imagen de librosgratis.com.ar

Imagen del blog cosasquehemovisto
 







                                                                    

El pesimismo de sus historias y la crueldad materialista de sus análisis éticos fueron mal acogidos en Estados Unidos, pero no en Europa, y como sus ideas políticas de sesgo comunista contrariaban a las autoridades de su país, abandonó América y se trasladó para siempre a Europa en 1963.

En 1983 fue invitada  al Festival Internacional de Cine de San Sebastián, participando en las conversaciones sobre novela policíaca y cine. Maruja Torres publicó un artículo sobre ella en El Pais del 20/09/83

Sus últimos años transcurrieron en soledad, únicamente acompañada de sus animales preferidos: los gatos y los caracoles (de los que le fascinaba su capacidad de ocultamiento).

Residió en el Reino Unido y en Francia, y finalmente en  Locarno (Suiza), donde falleció el 4 de febrero de 1995.

En 1996, los documentos de Patricia Highsmith se vendieron a los  Archivos Literarios Suizos de Berna, donde se convirtieron en una de las mayores colecciones de los fondos de la biblioteca.



Imagen de quotezuki.com

Entrevista sobre la enseñanza de la Literatura en diversas épocas

Autores: FILA 3
Conchi Arnedillo
Koro Echave
Inma Irastorza
Silver Nieto
Grupo Fila3, preparando el trabajo


Cuando nos planteamos hacer la entrevista, pensamos hacerla sobre un tema más que sobre un personaje.

Barajamos varias opciones, y finalmente nos decidimos por la siguiente:

"Identificar las posibles diferencias entre la enseñanza de la literatura castellana en los años 60 y los 90, coincidiendo con nuestra época de estudiantes y la de nuestros hijos".

Se da la circunstancia de que los cuatro componentes del grupo tenemos hijos de la misma época, por lo que nos planteamos hacernos una encuesta a nosotros y a ellos, y analizar las diferencias.

La encuesta, sirve únicamente para centrar el tema de reflexión, y no para generar estadísticas.

ENCUESTA

- En tu época de estudiante, ¿recuerdas estos conceptos de Literatura en las clases de lenguaje?
  • El Siglo de Oro
  • El Romanticismo
  • La Ilustración
  • Los libros de Caballería
  • Generación del 98
  • Generación del 27

- De la siguiente relación, ¿hay libros de los que hayas oído hablar o hayas leído en la época de estudiante?
  • El Cantar del Mio Cid
  • El Romancero viejo
  • Cantigas
  • El Lazarillo de Tormes
  • Platero y Yo
  • La Colmena

- ¿Has leído el Quijote en todo o en parte?

- Indica alguno de los libros que recuerdes haber leído, de autores españoles, sin importar que sean o no famosos:
  • De tu época de Primaria
  • De tu época de Bachillerato

- Haz un pequeño resumen comentando lo que recuerdes.

RESULTADOS

De las respuestas obtenidas, identificamos que los estudiantes en los 60 teníamos unas referencias parecidas de la época de Primaria, y comentando los libros utilizados, coincidía que todos habíamos tenido como libro de clase la Enciclopedia Álvarez.

Hemos acudido a esta fuente y este es el resultado:

 
  



Comenzamos con el Parvulario, en el que junto con los rezos y el aprendizaje de los números, el abecedario y el silabario, ya se hace mención al Siglo de Oro y a algunos literatos, como Cervantes y San Juan de la Cruz.

En los siguientes grados, se plantean lecturas obligatorias de los clásicos de la literatura española. En el Segundo Grado hay 29 lecturas, normalmente en prosa y en el Tercer Grado, junto con las reglas gramaticales, hay 40 autores, con una pequeña biografía y relación de obras, y con 40 lecturas, fundamentalmente escritos en verso, que teníamos que leer y en algunos casos aprender.

Estas lecturas, empiezan por El Cantar del Mio Cid, siguen por Alfonso X, Calderón, Lope de Vega, Zorrilla, Azorín, llegando hasta Machado y José María Pemán.

Entendemos que estas lecturas nos han dado una pequeña visión de algunos de los clásicos de la Literatura Castellana.

En los estudios de Bachillerato, las experiencias han sido muy dispares.

REFLEXIONES

Silver:
Mi experiencia con la Literatura clásica, es bastante especial.
Me tocó primero estudiarla en la escuela, y posteriormente leer bastantes obras entre 1960 y 1968, entre ellas El Quijote, tanto la primera como la segunda parte. Claro que estaba interno, y los domingos teníamos horas de lectura y las novedades editoriales, pues no llegaban...

Mis preferidos eran los romances, quizás recordando los que siendo niño recitaban en los filandón.
En la biblioteca había libros de Quevedo, Calderón, Góngora, Zorrilla, Juan Ramón Jiménez, José María Pemán, Pereda, etc., aunque también de San Juan de la Cruz, Santa Teresa,….

Posteriormente, y hago memoria, a mis hijas nunca les vi con un libro de los clásicos, y había bastantes en casa, (de la colección Austral, porque eran baratos y ocupaban sitio en los estantes, no por la mucha cultura).
Más adelante fueron las colecciones de los Premios Nobel, también para llenar estantes, aunque algunos he leído.

Voy a contar un secretillo: En esos años de internado, representábamos muchas obras de teatro, la mayoría de clásicos; el problema es que al ser todos los del internado varones, la representación se hacía con papeles de todo hombres. ¿Os imagináis un Calixto con su hermano Melibeo, o un Don Juan sin Doña Inés?
Daría algo por recuperar alguno de aquellos libretos.

Maider:
Durante la EGB que yo recuerde no estudié literatura sólo lenguaje, nos hacían leer libros durante las vacaciones y hacer redacciones pero eran libros a nuestra elección y yo solía escoger los libros del Barco de Vapor.

Sólo he estudiado literatura durante los dos primeros años de BUP ya que hice Ciencias. Durante estos años estudiábamos autores pero no leíamos sus libros era más estudiar la historia de la literatura que literatura en sí misma. El único libro que recuerdo haber leído en clase es "La venganza de Don Mendo".

Siempre me ha gustado leer, empecé con los libros del Barco de Vapor, luego pasé a los del Gran Angular y mi autora favorita de esa época, Enid Blyton.

Sobre los clásicos de la literatura española cuando era pequeña me leí una versión infantil de Don Quijote, y en mi adolescencia lo intenté con la original pero sólo llegué a la mitad. De los grandes clásicos españoles sólo me he leído La Celestina

En la actualidad leo literatura de escritoras hispanoamericanas, Isabel Allende, Laura Esquivel,  literatura inglesa y todos los best seller que puedo. De los libros de autores españoles los últimos libros que me han gustado han sido Beatriz y los cuerpos celestes de Lucía Etxebarría y La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón.

Inma:
En la escuela de Primaria a la que acudí, estudiábamos los chicos y las chicas por separado. Las chicas teníamos las clases organizadas de forma que por las mañanas estudiábamos y por las tardes nos dedicábamos a trabajos manuales como la costura, el bordado, etc.

En los estudios, tenían más importancia la gramática y las matemáticas. También estudiábamos la literatura española pero era únicamente una parte de la asignatura de historia de España. El libro que utilizábamos era la Enciclopedia Álvarez, que traía fragmentos de obras de los clásicos como El Quijote de Cervantes, poemas de Machado y Quevedo. De todas maneras, no nos inculcaron el disfrute de la literatura y de aquellas lecturas no conservo ningún recuerdo.

No teníamos acceso a otros libros y ha sido solo después cuando hemos podido leer otros libros y autores.

Kimetz:
Mi experiencia sobre estudios de literatura durante BUP y COU:

Disfrutaba muchísimo durante las clases de literatura, tanto en EGB como durante BUP y COU. Recuerdo que en EGB teníamos un libro, no me acuerdo del título ni de la editorial, pero contenía extractos deliciosos de clásicos de la literatura española como El Lazarillo de Tomes, poemas de Quevedo, etc. junto con ilustraciones que evocaban y ayudaban a entender la lectura. Los juegos de palabras y los dobles sentidos fueron un descubrimiento muy divertido y pronto me aficioné a leer todo lo que caía en mis manos. Cada trimestre nos hacían leer un libro, normalmente el que escogiera cada uno, y luego, realizar un trabajo en el que teníamos que identificar el tema del libro, los recursos estilísticos, describir a los personajes, etc.

En BUP la forma de trabajo no varió mucho y tampoco aumentó el nivel de exigencia. En contra de lo que cabría esperar, no nos hicieron leer los clásicos de principio a fin, bastaba que supiésemos identificar el texto y conociéramos las características más importantes de la obra. Los profesores debían de tener miedo a que nos alejáramos de la literatura y no nos forzaban demasiado, recuerdo que empezamos a leer La Celestina en clase y acabamos viendo la película.

En mi último año en el Instituto tuve un profesor que era capaz de aportar un brillo y una emoción especiales a la clase de literatura. Antes de empezar a explicar un autor, ambientaba muy bien la época y nos hacía leer artículos de opinión de pensadores que fueron influyentes en la época, de manera que la lectura de Juan Ramón Jiménez, Machado o Valle Inclán, que de otra manera hubiera sido insufrible, cobraba todo su sentido y hasta se convertía en vibrante.

Actualmente no leo tanto como en aquella época, tal vez me falten las clases de literatura que me empujaban a leer y disfrutar de la lectura. Cuando cojo un libro entre manos, me empuja más la necesidad o el deseo de adquirir conocimientos más que el mero disfrute, de modo que pocas veces leo novela. Alguien me dijo recientemente que es señal de que me estoy haciendo mayor.

Conchi:
Mis primeros contactos con la literatura, fueron poesías de los poetas valencianos (Blasco Ibañez, Ausias March, Wenceslao Querol, etc.,) que mi abuela nos leía de un libro antes de dormirnos, (todavía conservo el librito).

En el colegio, estudiábamos más bien fechas y autores, sin profundizar en las obras. Eran monjas nuestras profesoras, y los libros que nos daban a leer eran vidas de santos.

Aún así, me vienen a la memoria dos títulos, El lazarillo de Tormes y Los Miserables de Victor Hugo. Los recuerdo perfectamente.

Confieso que empecé a leer El Quijote de niña, pero imposible de seguir.

Para mi gusto, entonces, un libro debía tener un argumento sólido, principio, desarrollo y final, a poder ser feliz. En realidad, mis lecturas favoritas eran los tebeos.

El Quijote, sí lo he leído y disfrutado, pero años más tarde.

Amaya:
En EGB, no tuvimos literatura como asignatura, sólo lenguaje.

Trimestralmente, escogíamos dos libros de la biblioteca de clase, y teníamos que hacer un resumen de ellos.
La historia interminable, El Principito, y sobre todo libros de la colección Barco de Vapor e Historias de Los Cinco.

Ya en BUP, dimos historia de la literatura, autores de varias épocas, fragmentos de sus obras más destacadas y comentarios de texto. Hacíamos un resumen del texto, explicar algo sobre su autor, y situarlo en su época.

Libros que recomendaban en BUP:
  • Los Pilares de la Tierra (Ken Follett)
  • El Médico (Noah Gordon)
  • El Clan del oso cavernario (Jean M. Auel)
  • El alquimista (Paulo Coelho)
…….Todos de autores extranjeros
Actualmente leo novela histórica, Azteca de Gary Jennings, La Sombra del Viento de C.R. Zafón, La Catedral del mar de FALCONES, etc..

Koro:
Son tantos años, que apenas me acuerdo.

No recuerdo haber leído ningún libro clásico. He sido educada por religiosas, que ni ellas dominaban la literatura.

En Primaria y Secundaria, describíamos las obras con los autores y en el Bachillerato, comentábamos las obras.

En mi época de juventud, he leído mucha novela, aunque no me acuerdo de los títulos. Ahora me apetece más leer ensayo. He perdido el interés por la novela, y no sé por qué.

Jon:
No recuerdo ningún libro de mi época de Primaria. En BUP, recuerdo haber leído Cien años de Soledad, La Colmena, la Celestina. En La Celestina, había una vieja que intermediaba en la relación de un chico y una chica. En La Colmena recuerdo que había muchos personajes y que transcurría en Madrid, en la época de la posguerra. En Cien años de Soledad, también recuerdo que había muchos personajes.

La verdad es que no tengo muchos recuerdos de los libros que pudimos leer, tanto en Primaria como en Secundaria.

Al haber estudiado en euskera, nuestra referencia a la literatura española se limitaba a las clases de lenguaje.
Hoy en día puedo decir que me gusta leer, pero que los libros de autores españoles no están entre mis predilectos.

Recuerdo que nos obligaban a leer en clase los libros de los autores más representativos, y la verdad es que no recuerdo que me resultara agradable.

Pienso que el método que utilizaban para iniciarnos en la lectura no era el más apropiado, es más, creo que era totalmente negativo.

Cuando veo algún libro de autor español, tengo la sensación de que me aburriré leyéndolo y esto se debe en una gran medida al recuerdo que tengo de esos libros cuando me obligaron a leerlos.

CONCLUSIONES
Pensamos que es preferible que cada lector extraiga sus conclusiones, así que no proponemos ninguna.
Quizás la única es que actualmente, tanto nosotros como nuestros hijos, leemos los best seller del momento, y que probablemente, la mayoría de ellos no dejarán excesiva huella.

¿Y HOY?

Nos ha llamado poderosamente la atención la relación de libros que tienen de lectura obligatoria en algún colegio de Jaen, con una buena mezcla de libros de la literatura clásica y algún autor actual.
Libros de lectura obligatoria en 3º ESO. Curso 2010 - 2011
  • El príncipe de la niebla. Carlos Ruiz Zafón
  • Los cuentos del Conde Lucanor. Don Juan Manuel
  • El Lazarillo de Tormes. Anónimo

Libros de lectura obligatoria en 1º Bachillerato. Curso 2010 -2011
  • El capitán Alatriste. Arturo Pérez Reverte.
  • El Quijote. Miguel de Cervantes
  • La vida es sueño. Calderón de la Barca

Libros de lectura obligatoria para 2º Bachillerato Curso 2009 - 2010
  • San Manuel Bueno, mártir. Miguel de Unamuno
  • Los girasoles ciegos. Alberto Méndez
  • Un viejo que leía novelas de amor, Luis Sepúlveda
  • Antología poética de los escritores andaluces de la Generación del 27.
  • Bodas de sangre Federico García Lorca
  • Antología poética de Juan Ramón Jiménez.
  • Antología Poética de Antonio Machado

BIBLIOGRAFÍA
Enciclopedias Alvarez
http://agenda-lengua.blogspot.com/2010/09/2-bachillerato-comentario-de-texto.html