23 nov. 2011

La escritura y... Ana Mari López

Autora: Ana Mari López
1º curso de Ciencias Humanas

LA ESCRITURA Y YO

La escritura y yo siempre hemos sido cómplices y amigas. Lo mismo me ha servido de placer como de medicina. Me explico: generalmente en la adolescencia, escribir poemas de amor es uno de los placeres más deliciosos que existen. Ahí, en ese punto nací yo como escritora de brocha gorda.

Más adelante, paradojas de la vida, mi noviazgo fue en su mayor parte epistolar. Cada día nos escribíamos una carta.

Como medicina, empecé empleando la escritura en mi "diario secreto", donde anotaba todas mis cuitas juveniles.

Si hablara la máquina de escribir de Ana María... ¡cuántas vivencias!

En plena madurez, utilicé la escritura como desahogo ante situaciones duras de la vida. En alguna ocasión, cuando me encontraba en un pozo  profundo y oscuro, mi medicina era cada mañana escribir mis sentimientos más recónditos y así vaciarme en el papel. Después lo leía y lo rompía en mil pedazos. Esto me ayudaba muchísimo.

Ahora con mi edad, utilizo la escritura para dejar constancia de mi paso por este mundo; entre los míos ¡por supuesto! A mi marido le he preparado un manuscrito por si me voy antes que él. "Un legado de amor" lo he titulado.
A mis nietas, les he hecho un librito de cuentos personalizado a cada una de ellas, para que no me olviden demasiado pronto cuando yo desaparezca.

Nota de edición: El original está escrito en la máquina de escribir de la fotografía, lo que le da un encanto especial en estos tiempos informatizados. Esta es la imagen del texto (haz clic en ella para ver en mayor tamaño).

2 comentarios:

  1. ¡Jolin Ana Mari qué bonito!
    Me recuerdas muchísimo a una persona muy querida, que ya no está con nosotros.
    Un abrazo

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  2. Me ha gustado mucho tu biografía de escritora: un texto breve, claro, y con el que más de uno nos sentimos identificados, estoy segura. Reconozco que en más de una ocasión he recurrido a una hoja y un boli para desahogar un disgusto, para ordenar las ideas...
    Te felicito sinceramente.
    Txaro Barinaga-Rementería

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