7 jun. 2010

El tic-tac

Autora: Ana Arriaza

¡No hay manera! A pesar de las continuas señales que mis sentidos me envían, no las escucho; mis ojos se derrumban, mis pensamientos divagan, el adormecimiento es palpable, pero sigo y sigo, tratando de entender la trama de mi serie favorita, pretendo sin duda, y casi con avaricia, retener los minutos y segundos de este tic-tac, tic-tac, llamado reloj biológico.

Torpemente, inicio mi ritual nocturno, mi nutritiva, mi cepillado de dientes, etc. etc., en fin, todo aquello que realizo a diario, casi sin enterarme.

¡Pero vaya, me parece que me estoy despejando! Ah ¡puedo aprovechar para ver los últimos minutos de las hazañas de mi médico virtual, Dr. House, hazañas o extravagancias, no lo sé.

Mejor que no lo haga... estoy viendo de reojo la mirada del reloj de mesilla y me asusta... y no digamos su tic-tac, casi parece una orden.

Me acuesto, obediente, y me dejo llevar por el sueño de la noche. Cuánta calma, cuánto silencio... por fin hago caso a mis sentidos. ¡Ojalá tenga dulces sueños!

Buenas noches, hasta mañana..........

Imagen: Timeless - by julianrod CC-by
http://www.flickr.com/photos/julianrod/170831456/

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