19 dic 2013

Nuevas Leyendas Mitológicas, nuestro mini-libro colaborativo

Como sabéis, en noviembre creamos unas historias de inspiración mitológica, y gracias a la colaboración de unos ilustradores e ilustradoras excepcionales, hemos editado este mini-libro titulado "Nuevas Leyendas Mitológicas".

Aunque la idea es que os lo llevéis en formato papel, os lo dejo aquí también para que lo compartáis en formato electrónico con quien consideréis.

¡Muchas gracias por vuestra participación, vuestro excelente buen humor y, por supuesto, por la colaboración inestimable de la Tribu del Cine y ayuda de Tamara Orozco, Inma Contreras y del equipazo de los Blogmaníacos de Jacarilla! Un verdadero placer.



17 dic 2013

¡Intercambio de libros, BOOKCROSSING en Aulas de la Experiencia!



Este jueves, día 19 de diciembre, para dar la bienvenida a las vacaciones de Navidad, hemos organizado un intercambio de libros en la sede de las Aulas de la Experiencia. En este intercambio, quien quiera, traerá de casa un libro (o más) y lo dejará en las mesas habilitadas para ello, hacia las 9 de la mañana.

Posteriormente, hacia las 11, curiosearemos los libros y quien quiera, podrá coger el libro (o libros) que quiera.


AVISO IMPORTANTE: en este intercambio de bookcrossing, no vas a recuperar el libro que des, una vez que lo dejes, cualquier persona podrá cogerlo y llevárselo a modo de regalo. ¡No traigas ningún libro del que no quieras desprenderte!

Fuente de la imagen: Xoan Baltar on Flickr CC-by

Y, si te animas, añade una postal o una nota dentro del libro: ¿Por qué ese libro? ¿Qué es lo que más te gusta de él? ¿Qué te gustaría decir a la persona que lo vaya a leer? ¡Hace mucha ilusión encontrarse con notas dentro del libro!

[Iniciativa dentro de la Red Ikaskidetza Sarea]



1 nov 2013

La era en la que la Noche de Ánimas (=Halloween) se celebraba con calabazas y velas (trad. de Sustatu)

Hoy para abrir boca para la película O Apóstolo y siguiendo con la recopilación de costumbres relacionadas con la Noche de Ánimas, Noche de Difuntos y Todos los Santos, os traigo este artículo publicado en Sustatu (aprovechando que está con licencia Creative Commons - cc-sa igual que nuestro blog) y los comentarios que recibió.

Quien prefiera leerlo en euskera, este es el enlace:

sustatu_arimen gaua


Lo he traducido aquí para quien no pueda leerlo en euskera:

La era en la que se celebraba la Noche de Ánimas (=Halloween) con calabazas y candelas

Sustatu | Jaiak | 2010-10-28 : 11:10

En Berriz, primera mitad del siglo XX:
La calabaza se ponía en la torre del campanario a la noche o al anochecer, se le hacían los ojos y la boca y se ponía una vela encendida en el interior. Se vaciaba la calabaza, se hacía un agujero por debajo, se quitaban las semillas y demás, y después se ponía la vela en medio, y se le daba la forma a los ojos y la boca, para darle la forma de una cabeza. (...) Y así, imitaría el aspecto de una calavera, me supongo.
El año pasado también publicamos algo relacionado (eu) y hemos recopilado aquí los comentarios que se recogieron por eso de que este fin de semana se celebra la Noche de Ánimas o Halloween, es decir, la víspera de Todos los Santos.

***
Oier Araolaza ha vuelto a traer el tema en su blog y y algunas referencias, y aprovechando la licencia Creative commons atribución-compartir traemos aquí algunos testimonios recogidos por Oier:
  • Toribio Etxebarria (Eibar, 1887): “El Día de Ánimas, en Eibar era antigua costumbre comer y beber en la taberna hasta emborracharse. Y también, comer castañas asadas juntos chicas y chicos.” Orotariko Euskal Hiztegia

  • Juan Jose Araolaza (Zizurkil, 1943). Conoció la fiesta del Día de Ánimas en Zizurkil siendo niño. Se vaciaban las calabazas, se les hacía agujeros para los ojos y la boca y se metían velas dentro. En la oscuridad, la imagen era terrorífica.
  • Joakina (Oiartzun). Joakina recuerda que vaciaban la calabaza, le hacían agujeros y ponían una vela dentro, para atemorizar a la gente. Oiartzuarren baitan.
  • Herminia Lazpita (Berriz). "La calabaza se ponía en la torre del campanario a la noche o al anochecer, se le hacían los ojos y la boca y se ponía una vela encendida en el interior. Se vaciaba la calabaza, se hacía un agujero por debajo, se quitaban las semillas y demás, y después se ponía la vela en medio y la luz salía por la nariz y tal. Además, entonces no había luces en las calles, estaba todo a oscuras. Y así, imitaría el aspecto de una calavera, me supongo, éramos jóvenes, pero así se ponía imitando la calavera..." ("Antxinako Berriz", Labayru).
  • Los mayores de Mutriku "alguna noche cercana al Día de Todos los Santos (...) los jovencitos del pueblo debían de andar de aquí para allá asustando a la gente. Unos días antes robaban calabazas en las huertas de los alrededores, después las vaciaban para meterles velas dentro. Las calabazas las ponían en los portales y así. También había una canción sobre el tema: «Xesteron kontra, animen alde...» (Contra Xestero, a favor de las ánimas; Xestero era el nombre del enterrador de Mutriku). Sabemos que al menos se hacía a principios del siglo XX" (Recogido en la revista Argia). 
  • En la Rioja Alavesa. "Mi madre de pequeña recogía calabazas, las vaciaban, les metían una vela dentro y hacían travesuras en el pueblo. Mi pueblo está en la Rioja Alavesa, y esta tradición se perdió en aquella generación (hace unos 55 años)." (Comentario dejado por Sapi).
Sapi | 2010-10-28 : 12:48 | #1
Tengo que añadir una corrección a mi aportación del año pasado (la de la Rioja Alavesa), tras hablar con mis padres.
El asunto es que en lugar de calabazas, se utilizaban remolachas y patatas grandes para fabricar "calaveras".
Mi madre también me ha contado el tipo de travesuras que hacían en el pueblo: los niños y niñas iban a las casas de la gentes mayor (normalmente a las casas más peculiares), ponían la remolacha en la puerta y comenzaban a llamar a gritos. Cuando salían enfadados, los niños interpretaban que se habían asustado y se iban rápido partiéndose de risa.

leire narbaiza | 2010-10-28 : 13:00 | #2
¿Pero la Noche de Ánimas era la del 31 de octubre? El Día de Ánimas es el 2 de noviembre, el posterior al Día de Todos los Santos...
Oier A. | 2010-10-28 : 13:26 | #3
Sí, el Día de Ánimas se ha celebrado por esta zona habitualmente el 2 de noviembre, pero lo de vaciar las calabazas y los disfraces con sábanas se hacían alguna noche anterior. El Día de Todos los Santos en realidad no se celebra en todas partes el mismo día. El día más común suele ser el 1 de noviembre, pero también hay sitios en los que se celebra el 31 de octubre o el 2 de noviembre. Además, hoy día la mayor parte de las celebraciones se llevan al fin de semana más cercano, así que la Noche de Ánimas quedará para el fin de semana al final.
Jon | 2010-10-29 : 09:14 | #4
Yo tengo oído a mi madre que en Portugalete también celebraban la noche de ánimas con calabazas. Eso era en la década de los 40.

Ahotsak.com | 2010-10-29 : 09:48 | #5
En la web de Ahotsak.com hemos recogido historias y cuentos similares. Y también algunas otras cosas relacionadas con el Día de Todos los Santos y esta época.

Aquí un par de ejemplos (euskera):


Lide Oregi. Bergara, Gipuzkoa
http://www.ahotsak.com/bergara/pasarteak/ber-197-007/





Josefa Iparragirre, Antzuola (Gipuzkoa):
http://www.ahotsak.com/antzuola/pasarteak/ant-057-008/



maika | 2010-10-30 : 10:06 | #6
¿y sabe alguien algo sobre el día de faltas dell primer domingo de noviembre? En Astigarraga, he conocido la costumbre de reunirse toda la familia, también quienes están fuera de casa, y después de misa, se toma un caldo, chistorra y morcillas y, sin levantarse de la mesa, se come todos los años lo mismo, alubias con todos sus sacramentos.
Luistxo Fernandez | 2010-10-30 : 16:32 | #7
Le he preguntado a mi padre (nacido en Elgeta, 1922), a ver si antes de la guerra hacían este Halloween vasco el Día de Todos los Santos... Y que no. En Elgeta no había calabazas. Pero cerca del Día de San Pablo, a finales de enero, vaciaban unos nabos, les hacían agujeros de ojos y ponían dentro las velas para que tuviera ese aspecto terrorífico, los colgaban por las aceras de Elgeta en la oscuridad de la noche.

Defuntu | 2010-11-03 : 10:45 | #9
El día de Todos los Santos (Domuru Santuru):
Al noroeste de Bizkaia también, desde Sestao hasta Busturia, existía la costumbre de vaciar calabazas y de asustar a la gente. Pero no solo la víspera del Día de Ánimas, también se hacía en San Martín y en todas las romerías de esa época del año. La costumbre era dejarlas en los cruces de caminos, según unos cuantos testigos nuestros, "para asustar a quienes venían tarde ("belu etozanak bildurtuteko"). Por otro lado, aunque podía haber alguna otra fiesta relacionada... (en el calendario popular el uno de noviembre es época de grandes cambios, la naturaleza muere, se concede permiso para comenzar la época de poda, hay que hacer los viveros, los mayores del lugar lo relacionan también con el paso de los gansos...) el Día de Todos los Santos es muy reciente entre nosotros. No llegará a doscientos años, y se expandió desde las ciudades a los pueblos. El Día de Ánimas, en todos los pueblos, es el siguiente domingo a la fiesta patronal, y en muchos lugares del País Vasco esos días (junto con la noche de Nochebuena) se han solido realizar rituales para recordar a los difuntos. Por tanto, tenemos que andar con cuidado, porque la tradición tiene muchos elementos antiguos, insertados en nuestras costumbres, pero parece que la celebración de base era diferente, y los rituales para recordar a los difuntos se hacían de otras formas hasta hace relativamente poco tiempo.




Espero que os hayan interesado estas aclaraciones. Aprovecho para recordar una tradición muy peculiar relacionada con los rituales de recuerdo a los difuntos que aún se conserva en Amezketa (Gipuzkoa), que son las argizaiolas:


Fuente: Euskomedia

Para saber más sobre las argizaiolas, os recomiendo leer estos dos artículos publicados por la Fundación Euskomedia:



Muchas gracias a los responsables de Sustatu y a todas las personas que han contribuido a esta recopilación a través de los comentarios.


29 oct 2013

Nuevas leyendas mitológicas para la noche de los difuntos... Peio, el rayo y el árbol


Peio, el rayo y el árbol

Autores:
Ana Zabala
Mª Ángeles Zumalde
Estrella Parada
Julián Martínez
Ángela Urteaga
Autores de las ilustraciones: 
Blogmaníacos Andrea e Iván, Tania y Romina
Tamara Orozco @tw_tamara
 

Creación de los blogmaníacos Andrea e Iván


Ocurre este hecho en el Valle de Leizaran. Era Peio un chaval travieso, listo como el hambre.

Día sí, día no, iba al bosque, y uno de esos días en los que andaba por ahí se desata una tormenta espantosa. Peio, asustado, se refugia bajo un árbol.

- Hola, Peio, ¿cómo por aquí? Todos los días te veo, pero hoy, ¡por fin! parece que tú me ves a mí - a la vez que con sus ramas lo abrazaba.

- ¡Hola! Te veo tan grande, que vengo a protegerme.

- Suelo verte pescar, coger setas, siempre divirtiéndote, sin momento alguno para estar conmigo... y yo siempre solo. - cada vez lo abrazaba más fuerte.

- Por favor... déjame ir...

- ¿Ves esas ortigas, Peio? Pues son niños que, como tú, vinieron a mí solo en caso de necesidad.

- ¿Te extraña estar siempre solo si así te comportas con los que te necesitan?

El árbol, extrañado, abrió sus ramas y aprovechando el momento de flaqueza, Peio logró escaparse.

Obra de la blogmaníaca Tania


En ese mismo instante, un rayo iluminó el bosque partiendo el árbol y haciendo que las ortigas se convirtieran de nuevo en niños.

Propuesta de la blogmaníaca Romina

Desde aquel día, todos los años en el valle se acude al árbol quemado para que no se sienta solo y así no se repita la historia.


Autora: Tamara Orozco

28 oct 2013

Nuevas leyendas mitológicas para la noche de los difuntos... Josefina y el Conde Honorio

Josefina y el Conde Honorio

Firma: El Conde Honorio
Ilustración: Blogmaníaco Manuel Félix 


Cuentan que un día de otoño con neblina se acercó al cementerio Josefina, una joven muy fina.

Una atracción especial hizo dirigir sus pasos hacia la tumba de sus padres.

Mientras caminaba, la tarde iba cayendo y la espesa neblina lo cubría todo. La hojarasca crujía bajo sus pies y un intenso haz de luz la dirigía hacia la tumba.

Mientras depositaba un ramo de flores sobre la tumba, su imaginación le hizo recordar los numerosos e intensos momentos felices que había compartido con ellos y el amor recibido.

Autor de la ilustración: blogmaníaco Manuel Félix


De repente, se desencadena una fuerte tormenta que la obliga a dirigirse hacia la puerta mientras los relámpagos se reflejan en las tumbas. Al llegar a la entrada y ante su asumbro, la puerta estaba cerrada...

Superado el primer momento de desconcierto, se refugió en un gran panteón cercano. En eso que estaba pensando en cómo salir del cementerio, cuando oyó una voz que salía del interior del panteón:

- Hola, Josefina, qué feliz me haces con tu visita. No te asustes, yo fui en vida el Conde Honorio, y no he recibido visita alguna desde mi muerte.

- No te preocupes, Honorio: De ahora en adelante, cada vez que venga te visitaré.

Honorio, muy emocionado y en agradecimiento, le indicó que había otra salida para abandonar el cementerio.



Josefina nunca más visitó al Conde Honorio. Y es que el Conde Honorio fue tan pobre de amor que lo único que tuvo en vida fue su dinero. Ahora llevará ese peso durante toda su eternidad.


25 oct 2013

Nuevas leyendas mitológicas para la noche de los difuntos... El Sueño de Agustintxo

El Sueño de Agustintxo

Autores: El Grupo
Ana, Silvia, Manolo, Inma y Mª Emilia
Ilustrador: Blogmaníaco Jose


El día soñado por Agustintxo se iba a hacer realidad: embarcar con rumbo desconocido, buscando nuevas aventuras, junto con Beltza, su perro.

- ¿Te das cuenta - le decía - que estamos solos?

Beltza le miraba con ojos inquietantes, avisándole del posible peligro, ya que tendrían que evitar ser descubiertos por la tripulación.

Todo era nuevo y misterioso, los ruidos del motor, los gritos de los hombres, el arrastre de las redes...

Agustintxo tranquilizaba a Beltza, susurrándole y acariciándolo.

Autor de la ilustración: El blogmaníaco Jose


De pronto, se abrió la escotilla y la pesca cayó en la bodega. Así apareció Mauma, un pez que nunca antes había visto.

Mauma le preguntó con voz grave y profunda:

- ¿Qué haces aquí solo con tu perro?

Agustintxo le contó su historia: se había escapado de casa en busca de aventuras.

Mauma, que a pesar de su aspecto mounstruoso era el guardián del mar, le dijo:

- Hagamos un pacto: tú me devuelves al mar y yo te devuelvo a tu casa.

Una vez en puerto, Agustintxo y Beltza se despidieron de Mauma, ¡su sueño se había hecho realidad!

Una voz se escuchó desde la cocina:

- Agustintxo, altxa! Berandu zabiltza eta ikastolarako!

(Agustintxo, levántate que llegas tarde a la escuela!)



24 oct 2013

Nuevas leyendas mitológicas para la noche de los difuntos... La Tumba del Señor Manuel.

 La Tumba del Señor Manuel

Autores: Txaro y coleguis
Ilustraciones:
Basada en una historia real.


Esta historia se desarrolla en un pueblo cercano a Santiago.

Luisa, siguiendo con sus costumbres, acude ese día, sobre las 12 horas, a colocar unas flores sobre la tumba de sus padres.


Autoras: las blogmaníacas Marta y Miriam

Cuando se dirigía a la entrada del cementerio, ve a lo lejos a dos jóvenes corriendo desesperadas hacia la puerta.

- ¿Qué os pasa? - preguntó Luisa.

Silvia, casi sin aliento, responde:

- ¡¡¡Hemos visto un muerto saliendo de la tumba del señor Manuel, el zoqueiro!!!, - quien falleció hace muchos años.

- Imposible, ¡¡¡imposible!!! - responde Luisa, - Los muertos no se levantan.

- ¡Que sí! Te juro que lo hemos visto, lleva una mortaja blanca, de la cabeza a los pies.

- Bueno, pues vamos a comprobarlo - le dijo Luisa.

- ¡¡¡No, no, no!!! ¡Nosotras no volvemos a entrar ahi!

- Pues vamos a llamar a don Restituto (el cura del pueblo).

- ¡No, nosotras nos vamos! No queremos saber nada.


Luisa se dirige a la casa, llama a la puerta y no recibe respuesta. Cuando gira la cabeza, ve que el fantasma está ¡detrás de ella!

Con voz profunda, le dice:

- ¿Por qué tanto alboroto?

Al reconocer la voz, Luisa responde:

- Menudo susto nos has dado a las chicas y a mí. ¡A quién se le ocurre trepar por encima de la tapia del cementerio vestido con traje de apicultor!

- ¡Claro! - responde el cura - Estaba buscando un enjambre en la tumba del señor Manuel.