15 jun. 2015

Poemas (1912-1920) de Vladimir Maiakovski

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Sin terminar

Este fragmento sin terminar de la segunda Introducción de carácter lírico a un gran poema de Mayacovski proyectado sobre el plan quinquenal,  fue anotado mientras escribía  "A plena voz" que debió ser la primera Introducción.
Señalamos una similitud entre algunas de las estrofas con su carta de despedida. En una dice: "estoy a mano con la vida",  y en otra, estoy a mano contigo".  Inédito en castellano.

Esta Introducción lírica está dedicada a Lila Brik.
(fuente: A Media Voz)

Yo conozco el poder de la palabra,
                      yo conozco su llamado poderoso.
Hay palabras,
                            que levantan a los seres de las tumbas,
y marchan solas,
                                   sobre sus cuatro patas.
A menudo,
                        hay palabras que se pierden
se tiran,
                 no se imprimen,
                                                  no se publican.
Pero la palabra corre,
                                             ajustando sus tiradores,
resonando en los siglos,
                                  y se acercan los trenes arrastrándose
lamiendo,
                      las manos callosas de la poesía.
Yo conozco el poder de las palabra,
                                                                          más que muchos,
más que un pétalo caído,
                                                    bajo el pie de la danza.
Artículo sobre Maiakovski en Taringa
Pero el hombre,
                                 entrega el alma,
                                                                  los labios,
entrega todo su esqueleto...
1- Me ama;
                        mucho, poquito,
                                                           o no me ama...
Me rompo las manos,
                                             apretando los dedos,
y arrojo al aire los dedos rotos.
Así se rompen o arrojan,
                                                    los pétalos de las margaritas,
cuando se adivina el amor en el mes de mayo.
Dejad que al rasurarme,
se descubra el pelo plateado de los años.
Espero,
                creo:
                           en los siglos de los siglos jamás me llegará
el día vergonzoso de mi sano juicio.
2-Ya son las dos.
                                   Tal vez ya estás acostada.
En la noche,
                          la Vía Láctea,
                                                      hace su camino de plata.
No te apuro,
                          con telegramas urgentes,
no tengo por qué,
despertarte ya,
                               ni molestarte.
Como se dice,
                              el "incidente" ha terminado.
La barca del amor,
                                   se ha estrellado,
                                                               contra la vida cotidiana.
Estoy a mano contigo.
                    No hay por qué enumerar,
nuestros dolores recíprocos,
                                   desgracias,
                                                          ofensas.
¡Mira el universo,
                                    qué silencio!
La noche,
                     ha cubierto el cielo,
con su mensaje de estrellas.
En horas como ésta,
                                          uno se levanta y habla,
a los siglos,
                       a la historia,
                                                  al mundo.
3- Ya son las dos...
                                       tal vez ya estás acostada,
o tal vez,
                   tú también estás así como yo...
No te apuro ya,
                                con telegramas urgentes,
no tengo por qué,
despertarte ya,

                                 ni molestarte...


13 jun. 2015

Esa tormenta extraña... Juan José Téllez

Grabado Temporal, del portafolio Plenas. Rafael Tufiño y Lorenzo Homar, 1954-55.


ESA TORMENTA EXTRAÑA

¿Qué buscarás mañana junto al galeón del puerto,
las telas y el ámbar, los libros de las luces
o el cofre con monedas cuya letra oculta
el verdadero nombre de sus ensayadores?

¿O pedirás acaso el relato que narran
al relente, de noche, en el castillo de proa,
fábula de tritones, cantos de sirenas
o la voz arponera que avisa entre el velamen
que las ballenas blancas solamente surtan
cierto mar proceloso mal llamado imposible?

Bajaré a los muelles para ver como vuelves
con las manos vacías de un mundo sin misterio:
ya no más las hazañas de aquel pirata incendiario
o las tabernas escritas entre los labios mestizos,
ni el humo del vapor sonando en la bocana
como la exacta promesa de una larga aventura
que jamás nadie se atreviese a romper.

Ahora, apenas veo pesqueros en desguace
y las altas cubiertas de los buques que llevan
largos contenedores de metal azulado
en donde ya nadie recuerda nuestro miedo
a que un día barajasen malas cartas marinas
y aquella mercancía de los viejos bajeles
sólo fuera espejismo, un antiguo naufragio,
la bruma en la escollera, esa tormenta extraña.

Tomado de Tinta China: http://www.tinta-china.net/jjtellez.htm



Poema del escritor, ensayista, periodista, poeta... Juan José Téllez (http://www.juanjosetellez.com/), nacido en Algeciras (1958). Puedes seguirlo en Twitter como @jjtellezrubio

Persona comprometida con la vida, la no violencia, los derechos humanos...

12 jun. 2015

EL SEÑOR DE LA RAZÓN, de Dôres Grego

El señor de la razón. El polvo rojo del camino (2014) es la primera parte de la trilogía que lleva por título El Señor de la Razón. Es obra de Dôres Grego, una autora brasileña, que llegó a Sevilla y que ha sorteado un sinnúmero de retos, tanto económicos, relacionales y de enfermedad para cumplir su sueño, escribir esta trilogia (de la cual presenta su primer tomo), en la que unir las experiencias de su pasado en un relato conmovedor, tanto a nivel personal como social. Los ejes son el Poder, las relaciones hombre-mujer, adult@s-niñ@s, la violencia personal y social, la vida en el campo, el racismo...



En esta novela, que nos lleva hasta el Brasil de los cafetales, se narra, de manera entrañable y cercana, la historia de una familia trabajadora, atenazada por una existencia adversa y hostil. Los personajes desarrollan una vida difícil y llena de complicaciones y donde la figura de mestizo, protagonista principal por su despiadado proceder con todo y con todos, se lleva la palma. 

Una prosa ágil y entretenida, que recuerda al realismo mágico, de honda y fecunda tradición americana, nos cuenta las peripecias y venturas, de todo tipo y calibre, de la familia protagonista. Una historia que, a buen seguro, no dejará indiferente a nadie pues es tan desgarradora como llena de sentimientos, tan plagada de sufrimientos como plena de esperanzas.





Resumen realizado por la autora:

Todo comienza en el Brasil de mediados del siglo XX. Nos encontramos de repente en un ambiente rural, campestre, donde una familia va a verse impelida a la necesidad después de un pasado bonancible y de desahogo económico gracias al abuelo paterno, padre del protagonista.

La familia está inmersa en los años de decadencia de un Brasil analfabeto, donde la mayoría de los terratenientes ocupaban despóticamente el territorio y los latifundios. Por esa misma época en el gobierno estaba la dictadura férrea de los militares y su influjo se dejaba sentir de manera insoportable en la gente campesina.

Con estas premisas empieza la novela a desarrollarse. La historia se ubica en las afueras  de Sao Paulo, en pleno campo. La familia, característica como pocas, tiene en la figura del mestizo su principal protagonista: es el cabeza de familia y causante de todas las desgracias que le ocurren a los que le rodean. Deciden marcharse a los cafetales donde mestizo tiene el sueño de grandeza de verse convertido en un gran terrateniente del campo, dominador de todo y de todos. Y es ahí donde la historia de El Señor de la Razón tiene su espacio natural. Es ahí donde la familia va a verse incrementada e involucrada en todos los desvaríos que la fortuna—o mejor dicho, el infortunio—les deparará.

Una historia preñada de sucesos, de toda índole, positivos y adversos, y entrañable como pocas.

El campo, ámbito duro donde la familia explota a la propia familia, es un ámbito donde la ignorancia campa por sus fueros. La gente sin estudios, abocada al trabajo duro de la tierra, es claramente tradicionalista, apegada a las costumbres de sus ancestros pasados y que aún hoy sigue persiste en muchos estados de Brasil. Esto se puede comprobar en el episodio del profesor que trae nuevos aires a la Villeja y se encuentra con la oposición de la gran mayoría de los adultos por cuanto ven en la escuela un nido de ideas problemáticas para sus intereses, pues les merma la mano de obra para sus labranzas.

La historia se cuenta desde los ojos de una niña. Es, por ello, que su cosmovisión está teñida de un infantil sentimiento hacia el mundo que le ha tocado vivir. Esta niña va a verse enfrentada a mestizo en una relación de hostilidad cruenta y despiadada. La relación de los padres hacia los hijos era diferente según fuera el padre o la madre: en el padre encontraba a un hombre violento, despótico y sanguinario que hacía oídos sordos a todos los requerimientos de la familia. En la madre, en cambio, tenía el asidero natural que permitía el desarrollo de los afectos y los sentimientos normales de los pequeños. Mientras el padre era un ser diabólico, la madre encarna la dulzura y la bondad.

La relación entre hombre y mujer es muy característica y en la obra se muestra con toda crudeza el dominio del macho sobre las mujeres. Mestizo es un tipo engreído, soberbio, alcoholizado por la cachaza, y que trata a su compañera como a un trapo. La mujer, sin embargo, es sumisa, apocada y servil: tiene en la casa su función primordial, y además, por si fuera poco, es el brazo derecho de mestizo en las tareas del campo.

El poder, ese potro desbocado sin riendas que lo frene, es, en el caso de mestizo, un arma de doble filo: por un lado, se cree en posesión de la soberanía absoluta sobre todos allá donde va. Pero por el otro, en el transcurso de la obra, se verá constreñido a ser mero peón de intereses ajenos a su voluntad dictatorial. Es, por tanto, el poder un elemento que desarrolla la obra de modo nuclear y que da muestra del tipo de persona que es cada cual.

En suma, El señor de la Razón primera parte de la trilogía de El Polvo Rojo del Camino, es una novela apasionante, descarnada y que muestra el Brasil caboclo de su época de manos de la familia protagonista. Se verán envueltos en muchos sucesos de distinta índole de los que saldrán parados de desigual manera. Es una novela realista, que recuerda, sin embargo, la prosa de García Márquez, el realismo mágico, donde se entremezclan lo real con lo imaginario.